Gestión de desempeño y cultura organizacional, obstáculos para el home office permanente

40% de los entrevistados dice que la gestión del desempeño limita el teletrabajo. Foto: Especial

La mayoría de las barreras para la implementación del teletrabajo está al interior de las propias organizaciones, así lo percibe el 41% de las empresas en México que identifica alguna dificultad para implementar esta modalidad apegándose a las nuevas disposiciones legales.

Las principales dificultades que reportan las empresas para adoptar el home office están vinculadas con aspectos culturales que limitan su implementación (52%), aceptación de los líderes (46%), gestión del desempeño (40%), afectación del ambiente familiar de los colaboradores (35%), de acuerdo con la Encuesta de Teletrabajo de Mercer.

“Muchos de los people manager no estaban preparados para trabajar de manera virtual con sus equipos. Al final del día, cuando estabas en un esquema presencial, veías a tu equipo, estabas más accesible para dudas o asesorarlos. Ahora, en un formato virtual, cambia todo”, expuso en entrevista Claudia Rodríguez, líder de Productos de Información de Mercer México.

Ante este contexto, agregó, el teletrabajo requiere de un acompañamiento más puntual de los líderes, pero confiando en los colaboradores y transitando a un modelo de trabajo por objetivos.

Para la especialista, la reforma de teletrabajo promulgada a principios de este año acelerará el cambio de cultura organizacional que se requiere para implementar este modelo, una tendencia que ya se observaba desde antes de la pandemia.

Entre las empresas participantes, sólo 21% de la fuerza laboral se encontraba laborando desde casa al momento de la publicación de la reforma en la Ley Federal del Trabajo, a raíz de esto, se espera que esa proporción se eleve ligeramente al 27 por ciento.

En tanto, la adopción efectiva del home office no sólo depende del cambio de mentalidad y entrenamiento de los líderes, también se necesita transformar la cultura laboral de los trabajadores. “Hay ocasiones en las que le empleado no sabe cuándo parar y es ahí donde entra el people manager a decirle: hasta aquí, mañana lo revisamos”. De esta manera, la transformación cultural se da en ambas vías: desde la empresa y desde el colaborador.

Mayoría preparada para la modalidad

En el otro polo está el 59% de las organizaciones que no percibe dificultades para la implementación del teletrabajo con la reforma a la Ley Federal del Trabajo. A un año de la emergencia sanitaria que aceleró la adopción de esta modalidad, son muchos los aprendizajes que tienen las compañías para continuar con este esquema.

“Estas barreras de liderazgo se cambiaron en el 2020. Cuando tú ves incrementos de productividad y desempeño y, que la pandemia te hizo sí o sí cambiar de pensamiento, es cuando yo creo que la tarea ya se hizo en esta parte”, opinó Claudia Rodríguez.

Los principales motivos y propósitos del negocio para implementar esta modalidad de trabajo son diversos: 73% de las empresas busca ofrecer un mejor esquema de flexibilidad al empleado; 60% señala que una de las razones es anticiparse a diferentes esquemas de trabajo ante futuras crisis y contingencias; 55% lo hace también para alinearse con las tendencias del mercado; mientras que 43% manifiesta notar un impacto positivo en el negocio por incremento de productividad y desean mantener estas estrategias.

De acuerdo con la encuesta de Mercer, las empresas prevén otorgar en promedio 150 pesos mensuales por persona en modalidad de trabajo remoto para el pago proporcional de energía eléctrica y otros 192.50 pesos para gastos de internet. Ambos pagos, como parte de las nuevas obligaciones de la reforma de teletrabajo, se están contemplando para después de la pandemia.

En cuanto a herramientas de trabajo para home office, 73% de las organizaciones planea proporcionar silla ergonómica y monitor; 72% sólo dará un mouse; 70% otorgará teclado y sólo un 18% escritorio.

“Como líderes debemos planificar bien todos los cambios y enfocarnos en lograr que toda nuestra fuerza laboral cuente con los medios para alcanzar los objetivos: que los gerentes estén entrenados para que puedan habilitar el trabajo flexible, que contemos con mecanismos para evaluar de manera eficaz el desempeño de los teletrabajadores, pero sobre todo, que nuestra comunicación siempre sea clara para que logremos permear esta cultura en todos los niveles y estemos atentos del sentir de nuestros colegas para realizar los ajustes que sean necesarios”, destacó André Maxnuk, Presidente de Mercer para América Latina.

CRÉDITO: 
Gerardo Hernández / Factor Capital Humano