Finanzas, el diagnóstico de salud de las empresas

Yvonne Ochoa es la primera mujer CFO de Grupo Coppel. Foto EE: Daniel Sánchez

El departamento de finanzas de una empresa puede verse como un área más en la organización y necesaria para la administración de los recursos financieros; sin embargo, puede convertirse en una de las más apasionantes porque es ahí donde se conoce su estado de salud y sus posibles enfermedades.

Así lo ve Yvonne Ochoa, experta en dirección estratégica y financiera, quien se enamoró de las finanzas cuando acudió a un campamento de Abaco Casa de Bolsa.

En ese momento, cambió su carrera de relaciones internacionales por hacer un MBA en finanzas y, tras dedicarse a ellas, ha tenido logros como ser la primera mujer directora de finanzas (CFO, por su sigla en inglés) de Grupo Coppel.

“Desde que descubrí las finanzas, pensé ‘esto está padrísimo’. Cuando veo estados financieros, imagino una química sanguínea, porque es el estatus del paciente, ves los rangos en donde deberías estar y para mí es un buen reto verlos y analizar qué puedes hacer con ellos. Eso me apasiona mucho”, confesó en entrevista con El Economista.

Su carrera comenzó en corporativos financieros como Abaco, BBV Probursa y BBVA Bancomer, siendo este último donde logró ser uno de los miembros más jóvenes del equipo directivo de México.

Mujer en las finanzas

Para Yvonne, los retos en su carrera han sido diversos, desde lograr ser aliada en evaluar la salud de las empresas hasta ser la única mujer en las juntas directivas.

“Siempre he sido una de 10 personas en las salas de juntas. Después de muchos años de carrera, empiezas a ver a dos o tres mujeres. Lo más común para mí es estar en una sala de puros hombres”, dijo.

Ser minoría no ha sido un obstáculo en su carrera, representa una oportunidad de cambio en un entorno donde los directivos están acostumbrados a escuchar a las mismas personas con las mismas ideas.

Yvonne está convencida de que lo más importante es entender que se interactúa con diferentes personalidades, no tanto un tema de género, y para lidiar con ello hay que aprender a comunicarse adecuadamente.

Uno de los factores en los que hay que poner atención es el tono de voz. Por naturaleza, éste es diferente en hombres y mujeres, por lo que es común que no se escuche e interprete igual. Lo necesario es ser paciente y aprender a escuchar algo diferente, así como mejorar las habilidades de comunicación.

No es un reto muy dramático, hay que aprender a trabajar y comunicarnos de maneras más efectivas”.

Así fue que, por 10 años, tuvo un importante crecimiento en las empresas, pero en la búsqueda de mayores retos, decidió dejar ese mundo corporativo y comenzar su propia empresa enfocada en asesoramiento de directivos y funcionarios de alto nivel en México, Estados Unidos y Argentina de empresas como Best Buy, Geo, Banorte, Laboratorio ARJ y Coppel. Ahí fue cuando recibió la invitación a formar parte del grupo en el que hoy está.

“Hice muchas reingenierías de empresas enfocadas en la parte financiera y estratégica, y ahí tomé mucha experiencia, que permite ver a las finanzas de diferente forma. Es padrísimo cómo a partir de los estados financieros puedes definir qué hacer con una empresa”.

Los ingredientes

Las finanzas pueden ser estresantes y muy demandantes, pero para evitar que esto consuma a la persona, Yvonne considera que se requieren tres cosas, las cuales aplica cada día desde el inicio de su carrera: analizar, comunicar y solucionar, “las tres habilidades para que las finanzas no te coman el estómago”.

Al analizar hay que ir con calma porque es la mejor manera de no cometer errores, hay que tener temple para tomar decisiones y tomar responsabilidad cuando algo sale mal.

La comunicación es fundamental para Yvonne y su equipo, por lo que es necesario tener las mejores habilidades, dar voz a todos y saber escuchar para saber qué resolver.

“El mayor talento que tenemos los seres humanos es escuchar para entender con quién interactúas y cuál es el problema que estás atacando”.

También considera fundamental hacer del trabajo algo divertido, fijar límites para tener un balance entre la vida personal y laboral, dedicarse tiempo y no descuidar la salud. El trabajo debe ser humano y con respeto a la individualidad.

“Hay que divertirse, estar en un entorno donde se te reconozca e impulse a crecer. El trabajo es algo que debemos disfrutar, algo que pienses ‘está padre ir a trabajar’”, finalizó.

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CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario