El éxito depende de la calidad de tus contactos

Foto: Shutterstock

Mejorar las relaciones que los empresarios establecen por interés personal o laboral es la llave para lograr el éxito profesional. En su libro Networking Estratégico, Judy Robinett, especialista en temas de negocio, expone que las posibilidades de encontrar un empleo, ascender, cerrar un negocio o resolver un problema están directamente relacionadas con la calidad de contactos que hay en una agenda.

“No importa lo exitosos que seamos, todos necesitamos ayuda de una manera u otra”, expone la autora en su publicación, quien asegura que es imprescindible contar con una red de “contactos que nos abran las puertas a otras personas clave o que sean capaces de tocar la tecla que más convenga en un momento determinado”.

Pero, ¿cómo lograr lazos con personas desconocidas? Para mucha gente no es fácil asistir a una reunión y conversar con familiaridad con cualquier que se le ponga enfrente. Está claro que el empresario tendrá que salir de su zona de confort, aventurarse y construir conexiones sólidas de beneficio mutuo. Para lograrlo, la especialista aconseja algo tan básico como cambiar el escritorio a un lugar estratégico, quizá donde haya más personas que resulten interesantes y en donde las conversaciones fluyan sin mayor esfuerzo. El paso hacia el baño o una cafetería son una buena opción.

Los círculos de poder

Partiendo de que la calidad de los contactos es más importante que la cantidad, y que es más complejo mantener una relación diaria con 150 personas que con cinco, Judy Robinett desarrolla un método que denomina 5+50+100, los círculos de poder, en el que prioriza a las personas con las que mayor contacto se tiene. El concepto se categoriza de la siguiente manera:

  • Las 5 principales: son las personas más allegadas al empresario, con las que se comunica todos los días y a las que les confía su vida.
  • Los 50 fundamentales: las relaciones que representan un valor significativo en la vida del profesional y en su empresa. Está al pendiente de las relaciones y siempre está pensando cómo agregarles mayor valor.
  • Los 100 vitales: personas con las que la comunicación es mensual. Resaltar el beneficio mutuo es la clave para seguir manteniendo acercamiento con este tipo de individuos.

Organizar sus relaciones estratégicas según el modelo 5+50+100 le dará una sensación de control y de orden que hará su vida más fácil. Sin embargo, debe evaluar sus actuales relaciones, seleccionar quiénes forman parte de este círculo y eliminar a cualquier que podría causarle daño”, refiere la autora de Networking Estratégico.

Las fallas del networing

La también empresaria y líder corporativa se dio a la tarea de identificar los cinco errores que cometen todos aquellos que están empezando a gestar su “círculo de poder”.

La primera gran falla tiene que ver con la construcción de redes en espacios que no corresponden a las necesidades del empresario. Y es que muchas veces, con el afán de pertenecer a un grupo, se les olvida que hay círculos especializados que pueden ofrecerle mucho más valor. El segundo error es la generación de redes que no van a permitir cumplir los objetivos planteados, ya que en lugar de convivir con personas que tengan algo que aportar, terminan socializando con individuos con inferior capacidad intelectual y pocas probabilidades de éxito.

El networking no se trata de hablar y crear contactos a discreción. La autora expone que el empresario debe tener la capacidad de reconocer el valor de cada persona, así cómo identificar perfectamente el apoyo que ésta le va a brindar. El error cuatro tiene que ver con el sistema de optimización de trabajo en redes, es decir, ¿a quién no le ha pasado que después de asistir a una exposición llegas con las manos llenas de tarjetas de presentación y olvidas quiénes iban a ayudarte? Asegúrate de interactuar con la gente adecuada.

EE El quinto y último error tienen que ver con el adecuado manejo de las redes y la generación de conexiones a largo plazo y de alto valor. Y es que no se trata de decir que sí a todo, sino de elegir a las personas que logren convertir esa relación en un bien común.

[email protected]

CRÉDITO: 
Zyanya López / El Empresario