Evita convertirte en un empleado aislado

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Buscar empleo es una de las tareas más difícil del mundo, una vez conseguido queda lo más complejo: ser feliz en ese puesto y no quedar aislado.

De acuerdo con un estudio realizado por EY Belonging Barometer, 40% de los profesionales se siente aislado en su puesto. Y esta sensación de aislamiento puede llevar a la desconexión o a que los empleados decidan cambiar de empresa y buscar un nuevo empleo.

Debemos reflexionar acerca de nuestras expectativas del trabajo, nuestras capacidades y el entorno en el que nos desarrollamos. A cerca de cuánto valoramos la tarea que realizamos cada día. Parece claro que casi todo lo que hacemos en el puesto de trabajo influye en la motivación, y de ésta depende nuestro compromiso, el desencanto o la decisión de buscar activamente un nuevo empleo. Algunos son felices y otros aborrecen su puesto.

Hay quien piensa que resulta contradictoria esa sensación de aislamiento en el propio puesto cuando se tiene una imágen de capacidad de comunicación y relación, que se multiplica con las redes sociales.

Andrés Pérez Ortega, consultor en estrategia personal, habla de lo que ocurre cuando la oficina es nuestra casa: “uno no va al trabajo a hacer amigos, así que la tendencia a aislarse o a relacionarse es algo que depende de cada profesional; sin embargo, es cierto que la gestión de las relaciones ya no es algo opcional sino obligatorio si se desea sobrevivir y progresar en una organización, y como cualquier otra habilidad, se puede y debe aprender.

Es verdad que uno no tiene como objetivo principal hacer amigos en el trabajo, pero igual que un curso de inglés o de Excel, la comunicación es necesaria para no quedar fuera de juego”.

A Marta Romo, socia directora de BeUp, también le resulta paradójico ese aislamiento laboral frente a las posibilidades de comunicación y relación con las que hoy contamos. Añade que es necesario tener en cuenta cómo se plantean ahora los nuevos modelos de trabajo abiertos y las plataformas de trabajo colaborativo.

“El aislamiento responde a un vacío existencial que parte de una decisión personal. Es una puerta que se abre desde adentro. El aislamiento y la frustración tienen que ver con meterse en uno mismo. Uno deja de pedir y de dar, y esa mentira de que no se es importante, que no le valoran, o que no está en el sitio adecuado se refuerza con el aislamiento. Se trata de una profecía autocumplida”.

Aislamiento ¿cómo superarlo?

Para Ovidio Peñalver, socio director de Isavia, el aislamiento en el puesto de trabajo es cosa de introvertidos que no suelen mezclarse con los demás y se sienten solos; o de aquéllos que tienen algo que les hace diferentes y que les lleva a autoexcluirse. Si esto es temporal, no resulta grave. Lo malo es que se trate de una sensación permanente, porque se convertirá en un problema que requiere ayuda.

Asimismo, Nekane Rodríguez, directora general de Lee Hetch Harrison, coincide en que “en la era de las redes sociales, el contacto personal es más importante que nunca. Resulta imprescindible determinar quiénes son las personas clave con las que nos debemos relacionar para no quedar encasillados. Se trata de gestionar la propia empleabilidad y ser visible para ciertas personas a las que podemos enriquecer con nuestro trabajo”.

CRÉDITO: 
Expansión España / RIPE