El estilo Virgin no es para sensatos

Foto EE: Archivo

Luego de dejar a los 13 años de edad el prestigioso colegio Stowe, Richard Branson se convirtió en reportero de su propia revista, Student. Escuchar, garabatear notas posteriormente indescifrables y pensar en su próxima pregunta le generó una habilidad que lo ha acompañado a lo largo de su vida: concentrarse y escuchar a los demás.

Éste es uno de los consejos fundamentales que ofrece a empresarios y emprendedores el CEO de Grupo Virgin en su libro El estilo Virgin. Escuchar, aprender, reír y liderar, en el que nos recuerda que la vida es demasiado corta para desperdiciarla en otras cosas que no sea aquello que nos gusta, siempre “divirtiéndose en serio”.

Claro que para Branson, divertirse incluye navegar a toda velocidad en vela entre rocas, aventarse de un edificio en paracaídas y algunas otras actividades poco sensatas para personas que quieren llegar a viejos. Pero esa forma de vida es la que el controvertido empresario aplica en los negocios, en la que confiar en el instinto aún si todos te dicen que vas al precipicio, es importante.


Y ése es juntamente el rasgo que hace que su método para hacer negocios no sea para todos. Su estilo de aprendizaje implica experimentar todo de manera personal y directas, en lugar de leer libros o escucharlo de terceros.

Con un estilo biográfico, en el que una y otra vez vienen las lecciones maternas, Branson pone el acento sobre los puntos fundamentales de su estilo de dirigir sus empresas: escuchar, aprender, reír y liderar.

En algunos puntos vuelve una y otra vez: el trabajo en equipo y la colaboración interna o externa son un componente vital en la creación de cualquier empresa sana. En el mundo real, las redes sociales con personas de carne y hueso sigue siendo un elemento fundamental para el negocio, ya que, como dice: es imposible mirar a alguien a los ojos a través de un mensaje de texto.

Y aquí lanza uno de sus consejos: es conveniente mantener el número de empleados de una compañía por debajo de cierta masa crítica para minimizar el “efecto silo”, con el que, en lugar de trabajar como una gran unidad para alcanzar un objetivo y mantener la cultura corporativa sana, el personal se divide en grupos separados y distintos. Se genera lealtad entre los miembros, pero desconfianza y sospecha hacia las demás divisiones de la compañía.

El estilo virgin, Richard Branson Branson aclara que no tiene fórmula secreta o panacea para el día a día en la empresa, simplemente expone en este libro de 391 páginas y 19 amenos capítulos lo que le ha servido a él y a su organización, en cuyo corazón está “divertirse en serio”. Si eres admirador del CEO de Grupo Virgin este libro no te decepcionará.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario