Una empresa saludable es competitiva

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La compañía es sana cuando es coherente, clara y completa

Una compañía funciona con elementos tradicionales, principios básicos que mantienen su vigencia. Tales son los casos de la estrategia, el marketing, las finanzas y la tecnología, componentes que conforman la parte inteligente de la empresa, el lado saludable, la parte coherente de la organización.

Patrick Lenconi en su libro Y tú… ¿trabajas en una empresa sana o tóxica?, argumenta que la gran mayoría de las compañías tienen la suficiente inteligencia, experiencia y conocimiento para alcanzar el éxito. De lo que adolecen es de salud organizacional.

El que una compañía sea saludable trae muchas ventajas. Un ejemplo de éstas se constata en el ámbito financiero. El ser saludable posibilita el ahorro, el ser insanos trae consigo una pérdida de recursos y tiempo, un descenso en la productividad, el aumento de la rotación de empleados y la disminución de clientes.

Para una empresa goce de una buena salud organizacional, es necesario que domine cuatro disciplinas:

Disciplina 1: crear un equipo de liderazgo cohesivo

La empresa debe contar con un equipo unificado de liderazgo a fin de tener la posibilidad de convertirse en una organización sana. Patrick Lencioni asegura que entre más pequeño sea el grupo se obtienen mejores resultados: “los miembros suelen dedicar gran parte de su tiempo a hacer preguntas y a buscar claridad, porque saben que tendrán la oportunidad de compartir sus ideas cuando sea necesario”.

Para lograr conformarlo es necesario gestar cinco escenarios que permitan la unión de los integrantes:

  • 1. Crear confianza: el equipo de trabajo tiene que ser capaz de liberarse de su orgullo y sacrificarlo por el bien común, el autor explica que esto se consigue cuando “se llega a un punto en el que los miembros se sienten totalmente cómodos siendo transparentes y honestos, y se desnudan ante los demás”.
  • 2. Dominar el conflicto: el miedo al conflicto es algo muy común por lo que el dirigente del equipo debe provocarlo, de una manera saludable, en las reuniones para evitar “conversaciones destructivas en los pasillos que inevitablemente se producirían si los desacuerdos no salen a la superficie”.
  • 3. Lograr el compromiso: Patrick confirma la importancia de que los integrantes del grupo opinen, interroguen y comprendan el argumento que hay detrás de una decisión. De esta manera establecerán un compromiso con dicha resolución.
  • 4. Asumir la responsabilidad: todos los miembros del equipo deberán hacerse responsables de las decisiones tomadas en las reuniones, y, de ser necesario, redirigir a aquellos que estén desviándose del objetivo.
  • 5. Concentrarse en los resultados: “el objetivo último de aumentar la confianza, el conflicto, el compromiso y la responsabilidad no es otro que obtener resultados” manifiesta Lencioni. Los equipos que funciones se mantienen siempre al pendiente de sus integrantes y a su vez de que éstos cumplan sus objetivos.

Disciplina 2: crear claridad

El equipo de liderazgo de la empresa sana debe estar alineado, esto es, que para todos los integrantes los conceptos deben ser claros y no dar lugar a la confusión ni al desorden. Seis respuestas a igual número de preguntas pueden eliminar el desacuerdo en las ideas:

La primera cuestión es ¿por qué existimos?, aquí deben identificar el propósito y razón que tienen como empresa para poder encaminarla hacia el logro de sus metas, por más ambiciosas que éstas resulten. Dando respuesta a la segunda pregunta ¿cómo nos comportamos? se conseguirán la claridad y alineación organizacional a través de los valores fundamentales de la empresa.

La tercera interrogante ¿Qué hacemos? nos indica que “la respuesta no es más que una descripción de los que hace la compañía”. Es recomendable definirlo en una sola frase que resulte entendible para cualquiera. El cuatro cuestionamiento, ¿cómo vamos a triunfar?, da pie para poder definir la estrategia que la empresa va a emplear para lograr el éxito.

La pregunta cinco ¿qué es lo más importante en este momento? ayudará a la organización a identificar y establecer sus objetivos. Por último, responder la pregunta ¿qué tiene que hacer cada uno? proporcionará las herramientas necesarias para saber que tan calificado está el personal y si cumplen o no con sus funciones.

Disciplina 3: “sobrecomunicar” la claridad

“Una vez que el equipo de liderazgo haya conseguido la cohesión de comportamiento y creado claridad en torno a las respuestas de las preguntas fundamentales, tiene que comunicar las respuestas a los empleados de una forma clara, entusiasta y, sobre todo, repetida” ratifica Patrick Lencioni.

Según el texto, la manera más eficaz de transmitir la información es a través de la comunicación en cascada, modalidad que tiene tres características: coherencia en el mensaje de un líder a otro, oportunidad de la comunicación y comunicación directa en tiempo real.

El autor asegura que esta es la forma de comunicación más importante en las organizaciones saludables.

Disciplina 4: reforzar la claridad

Es casi imposible que los líderes de una empresa sana estén recordando con frecuencia la razón de ser de la compañía, sin embargo, no deben dejar de reforzar su estructura, “asegurese de que las respuestas a las seis preguntas fundamentales se impregnen totalmente en el tejido de la organización, los directivos deben hacer todo lo posible por reforzarlas estructuralmente” avala el autor. La dificultad en este proceso es que puede generar una burocratizarla. El texto confirma que los mejores sistemas suelen ser los más simples y menos sofisticados.

El objetivo es proporcionar a la empresa una estructura para vincular sus operaciones, su cultura y su gestión, aunque los líderes no estén allí para recordárselo a los empleados, ratifica Lencioni.

“El impacto de la salud de la organización va más allá de los límites de la propia empresa, extendiéndose a los clientes y vendedores. Todos van a trabajar con claridad, esperanza y anticipación, y regresan a casa con una gran sensación de cumplimiento del deber. Pocas actividades son más dignas de nuestro tiempo que las de fomentar y preservar la salud de nuestra empresa” acredita Patrick.

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CRÉDITO: 
Zyanya López