Emprendedores estresados, en mayor riesgo de fracaso

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Cerca de 75% de los mexicanos, padecen el síndrome de fatiga por estrés laboral

Emprender es un proceso que requiere dedicación, constancia, tiempo y esfuerzo, pero sobre todo de paciencia, o de lo contrario se presenta uno de los mayores enemigos: el estrés, que si no se sabe enfrentar, puede conducir al fracaso del negocio o enfermedades graves.

El estrés es un padecimiento común en la actualidad que puede surgir por diversas razones, siendo la principal el trabajo, lo que repercute en la salud, productividad y por consiguiente en la economía de la empresa.

De acuerdo a datos de la Organización Internacional del Trabajo, el estrés y otros problemas relacionados como la depresión y ansiedad, generan pérdidas anuales equivalentes al 4% del Producto Interno Bruto global, por lo que el tema, cada vez está más en las mesas de discusión de las empresas.

Cuando se decide comenzar una empresa, el estrés se vuelve parte de la vida del emprendedor por el temor de fracasar y el tiempo que se requiere invertir para que todo resulte exitoso; sin embargo, no siempre se toman medidas para controlarlo.

En palabras de Carlos Ocampo, fundador de la desarrolladora de negocios D31, el fracaso de una empresa se debe principalmente a tres factores: ingresos insuficientes (60%), exceso de gastos operativos o mala administración (30%) y desconocimiento o falta de experiencia (10%) y son estas preocupaciones lo que conlleva a tener problemas de salud.

“Uno de los aspectos más importantes al emprender es la inteligencia emocional, que es poder reconocer tus emociones y canalizarlas de manera efectiva, pero como emprendedor no lo conoces porque esperar ser rico rápidamente”, señala.

Asegura que al no ver los ingresos deseados comienza la frustración, desesperación y errores, que conllevan a problemas de salud que al final resultarán más costosos.


Las consecuencias

Claudia Ruiz, coordinadora de protocolos de investigación y secretaria adjunta de la Fundación Mexicana del Corazón, menciona que el estrés afecta principalmente a emprendedores, quienes también son los que más padecen problemas de salud.

Con base en datos de la Organización Mundial de la Salud, 75% de los mexicanos padece el síndrome de burnout o fatiga por estrés laboral, que surge por condiciones laborales inadecuadas, exceso de horas trabajadas y sobrecarga de trabajo.

“Los síntomas que anuncian el burnout son palpitaciones, taquicardias, dolor de cabeza, sensación de muerte inminente, sensación de ahogo, falta de aire, inestabilidad, irritabilidad, angustia, depresión, déficit de atención y problemas de memoria”, explica Ruiz.

Añade que hacer caso omiso a los síntomas, puede conducir al desarrollo de diversas enfermedades, especialmente las coronarias. Un estudio publicado por American Journal of Cardiology, indica que 27% de los trabajadores estresados, tiene mayor probabilidad de sufrir un ataque cardíaco.

“El exceso de estrés a largo plazo aumenta las posibilidades de un infarto porque modifica las sustancias químicas como la adrenalina, que provoca taquicardias y sudoración”.

Otro análisis de la Universidad de Columbia, resalta que tener estrés, equivale a fumar cinco cigarro al día, razón por la cual se padecen complicaciones como colesterol alto, hipertensión, aumento de plaquetas, problemas de coagulación y bloqueo arterial.

¿Estrés como aliado?

El estrés es visto como algo malo y que debe evitarse; sin embargo, muchas personas lo consideran su aliado e incluso prefieren trabajar “bajo presión”, porque consideran que son más eficaces y realizan un mejor trabajo, pero la realidad es que no siempre es así.

Carlos Ocampo indica que el estrés reduce la productividad hasta 40% y además se van acumulando enfermedades que pueden ser mortales.

“A algunos les funciona trabajar bajo presión pero la realidad es que la presión acumulada, es el reflejo de los malos hábitos, que no has desarrollado habilidades para que puedas disciplinarte”, dice.

Por ello, lo mejor es tener el estrés a un nivel intermedio, donde se pueda controlar. Asimismo, al organizar el plan de la empresa, se debe incluir uno de cuidado de la salud.

Resalta que si se presenta algún padecimiento, se puede tratar correctamente si
se acude con el médico, el problema es que nunca se admite la realidad.

La negación es el principal enemigo y a veces es tanta que los problemas no se ven hasta que ya se presenta algo grave. Si el emprendedor o trabajador está bien, los resultados de la empresa irán para arriba”, concluye.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario