Empate sus valores y creencias con los de la empresa

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Un coach permite que el emprendedor reflexione y clasifique objetivos y metas y conecte el mundo exterior con el interior

Al poner un negocio, los emprendedores se enfrentan a desafíos personales y en muchas ocasiones requieren de asesorías que les ayude a alinear la empresa con sus valores y creencias.

Decidir si poner o no una empresa, definir cómo gestionar los recursos humanos o incrementar el número de socios puede ser más fácil si se cuenta con la asesoría de un coach que ayude a mejorar el diálogo con uno mismo.

“El coach permite que el emprendedor se de ese tiempo de reflexión que a veces no tenemos y que actualmente hemos dedicado a la tecnología y uso de las redes sociales. Permite enfocarse en lo que realmente se quiere y logra clasificar objetivos y metas”, dice en entrevista Antonio Simancas, director de finanzas del International Coach Federation (ICF) organización dedicada a la certificación de coaches profesionales.

Refiere que el Coaching no es una asesoría, es un proceso en el cual desde el inicio el cliente determina objetivos o resultado y durante el tiempo que dura, que puede ser de 6 meses o un año, se plantan diversas opciones a fin de tomar acciones concretas.

“Durante el proceso es importante conectar el mundo exterior con el interior; con los valores, creencias y necesidad del emprendedor. El coachs va a poder generar un proceso de autoconocimiento del cliente para que profundice con sus conocimientos y la forma de conectarse con su razón de ser”, detalla Antonio Simancas.

Emprender no es imitar

El trabajo del coach es analizar si el nuevo negocio se apega a los valores y creencias del emprendedor, en ocasiones las personas emprenden por imitación, porque le fue bien a un amigo o conocido, pero para que un negocio sea exitoso debe apegarse a los valores y creencias de la persona.

“A veces se emprende por imitar a alguien que le fue bien en un negocio pero al hacerlo las cosas no resultan igual porque se trata de personas completamente distintas, en cuanto a lo que quieren ser y aportar a la sociedad”.

Además, uno de los desafíos en el emprendimiento es la falta de apoyo, “lamentablemente cuando una persona quiere emprender no recibe apoyo de los familiares, ven el emprendimiento arriesgado y eso les genera un conflicto en los emprendedores”.

Realmente las personas deben de estar convencidos de lo que quieren para poder ir en contra de estas barreras.

Cómo acercarse

No existe un momento ideal para acercarse a un coach, puede hacerse antes de planear un negocio o durante la ejecución.

Se recomienda buscar por lo menos a tres especialistas, entablar una plática con ellos y elegir uno, con el que se haya tenido “química” y genere empatía a un nivel de confianza, ello ayudará a que el proceso sea más rápido y ameno.

Además, el empresario tiene que ser consiente que el proceso requiere una inversión de tiempo y que tendrá que identificar las creencias limitantes que obstruyen el crecimiento del proyecto.

“Cada cabeza es un mundo y tiene su propia forma de percibir y entenderlo. En la manera en que logramos quitarnos estas creencias limitantes vamos a ver el potencial de los productos y servicios que al final del día nos va a potencializar como personas”, finaliza Antonio Simancas.

elizabeth.meza@eleconomista.mx

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario

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