Edumarketing para dejar huella

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La globalización y la tecnología móvil obliga a empresas, grandes y pequeñas, y a expertos en mercadotecnia a buscar nuevas formas de captar la siempre extraviada atención de clientes. En medio del ruido mediático, una empresa puede invertir millones de dólares en un anuncio de 20 segundos sin conseguir más que una gran factura en publicidad. Es hora de pivotear.

En 2014, Bridgestone México impulsó, de la mano de la consultora en edumarketing Profesor Chiflado, la campaña “Piensa antes de conducir” derivada de su campaña de mercadotecnia internacional sobre la seguridad vial, pero enfocada a niños, los futuros conductores.

Esta campaña se presentó en escuelas primarias públicas y privadas. Con un espectáculo teatral, los niños conocieron como deben comportarse cuando van a bordo de un automóvil y cuáles son las reglas de seguridad, como el uso del cinturón de seguridad y el inflado correcto de las llantas.

Combinar la diversión y el aprendizaje con los valores de la marca tiene sus ventajas. Según Bridgeston, tiempo después de ver el espectáculo, 86.3% de los niños recordaron la campaña y 80.1% a la marca Bridgeston; además 92.3% de los niños cambiaron su conducta al colocarse el cinturón de seguridad cuando viajan en auto. Y esto, aunado a una estrategia que involucre a canales de ventas se traduce en ventas. Esto es el edumarketing.

Carolina Suárez, directora de Mercadotecnia y Desarrollo de Profesor Chiflado explica que el edumarketing surge de aplicar corrientes tanto educativas como de mercadotecnia, y tiene al consumidor como punto central de cualquier campaña de comunicación. Se diferencia de marketing de experiencia en que genera un valor, traducido en conocimiento, para el consumidor.

“El edumarketing debe tener un objetivo educativo. Buscamos un mensaje para la marca, si es un banco, hablamos de educación financiera. El objetivo es que el consumidor no sólo aprenda sobre las bondades del producto, sino que conozca un concepto que sea relevante para su vida personal”, explicó.

El edumarketing puede ser aplicado a cualquier marca o industria, aunque hasta ahora los sectores que más han echado mano de él son los de consumo o retail y el financiero. Profesor Chiflado tienen entre sus clientes a marcas como Banco Azteca, Pedigrí y Bridgestone, entre otros.

La estrategia en Profesor Chiflado consiste en desarrollar una historia fantástica, con la ciencia como actor principal. En la trama, dramatizada por expertos, se plantea a los niños problemáticas y soluciones, con anclajes que logran imprimir en su mente mensajes claves. Por ejemplo, para el inflado de las llantas, se realiza una dinámica con pelotas en la que el niño aprecia el rendimiento de un inflado perfecto contra uno que no lo es, explica Carolina Suárez.

No hay una definición como tal para edumarketing, una derivación del edutainment. De hecho, en algunos países de América Latina, como Colombia y Educador, el término se refiere a la mercadotecnia aplicada a instituciones educativas. En México no existe una carrara como tal.

“No hay especialidad de Edumarketing en México. En mercadotecnia tienes que estar buscando nuevas estrategias, pero no veo especialidad en alguna institución”, comentó Carolina Suárez, quien estudio Comunicación y Marketing en la Ibero y trabajó en esa área en empresas como Bimbo.

Asegura, finalmente, que empresas como Nestlé y Bank of America Merril Lynch están usando el edumarketing para llegar de una forma más amable a los consumidores.

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acv

CRÉDITO: 
Arturo Cardoso / El Empresario