Despido puede ser puerta al crecimiento profesional

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La situación en materia de empleo durante los últimos años no ha sido fácil para los mexicanos, pese a los esfuerzos de las organizaciones y del gobierno por mantener los índices de desempleo lo más bajo posible, la realidad es que aún es un problema en el que se encuentran más de 2 millones de trabajadores.

En entrevista Erika Chafino, directora de Educación, Desarrollo y Mercadotecnia de Grupo Human, explicó que “encontrar un nuevo empleo no es una tarea sencilla, pero tampoco es imposible. Modificar algunas conductas, trabajar en aquellas acciones que influyeron en el despido y mejorar las áreas de oportunidad es lo que ayudará a que en poco tiempo una situación complicada se transforme en aprendizaje y crecimiento profesional”.

Lo primero, dijo, es dejar a un lado el pesimismo, no culpar a los demás y responsabilizarse de los actos. Después de ser despedido, hasta cierto punto es natural sentir una serie de emociones negativas como enojo, frustración, decepción, confusión, miedo y tristeza, es importante no reprimirlas, permitir que fluyan y contrarrestarlas con acciones que impulsen la nueva búsqueda de empleo. También es importante hacer un ejercicio de reflexión sobre el motivo de la baja, cuáles fueron los argumentos, que se hizo o dejó de hacer para que se tomará esa decisión y lo más importante qué se aprendió al respecto para evitar repetirlo.

Agregó que en ocasiones un despido obedece a circunstancias ajenas a la persona en cuestión, ya sea por temas financieros, cambio de giro o razones administrativas; sin embargo, el malestar que se genera es el mismo. Aunque la organización pueda hacer de esta separación lo más amigable posible, es la persona quien al final es responsable de tomar la decisión de salir adelante y para hacerlo se puede comenzar a con las siguientes actividades:

  • Evaluar y desglosar las actividades que se realizaban en el empleo anterior.
  • Enlistar aquellas actividades en las que la persona se considere que es bueno.
  • Mantener el horario habitual de trabajo, levantarse temprano, establecer horarios para las diferentes actividades (entrevistas, capacitación, proyectos personales)
  • Vestir para ir al trabajo.
  • Establecer una oficina fuera de casa, por ejemplo un café o de ser posible un sitio de coworking.
  • Retomar amistades y relaciones laborales pasadas para realizar networking.
  • Preparar un nuevo currículum.
  • Evaluar el desarrollo profesional .
  • Replantearse la orientación laboral.
  • Continuar con la preparación profesional tomar cursos, talleres o diplomados para adquirir nuevas herramientas y competencias.
  • Organizar el tiempo, no son vacaciones, es un periodo de reflexión, ajustes y trabajo personal.

Cuando una persona trabaja para buscar empleo, independientemente del motivo de la separación, comenzará con un autoaprendizaje que favorecerá su carrera profesional. Sin duda un despido siempre será una situación complicada de manejar, pero si se cambia el ángulo y se ve desde un punto de vista positivo, será en ese momento cuando se atraviese por la puerta del crecimiento.

CRÉDITO: 
María del Pilar Martínez / El Economista