Cuatro claves para convertirse en líder

No hay personas especiales con superpoderes. Foto. Especial

En el mundo existen personas con propuestas innovadoras que han revolucionado, como Steve Jobs al fundar Apple, Coco Chanel con su marca de ropa, JK Rowling con sus historias fantásticas y Michael Jordan, quien aunque no creó un nuevo producto, dio al basquetbol un nuevo concepto. Para lograr su éxito y ser considerados un ejemplo a seguir, necesitaron recorrer un largo camino.

Francisco Alcaide, autor del libro Aprendiendo de los mejores, explicó durante el evento getAbstract Live! que todos los grandes líderes se caracterizan por cuatro comportamientos, que si se siguen correctamente, cualquier persona puede lograr el éxito deseado y ser un referente inspirador.

Saben que no hay límites

Todo gran proyecto surge como una pequeña idea, un deseo que va evolucionando, pero que en muchos casos no se concreta por temor e inseguridad.

Los grandes líderes trabajan insistentemente por lograr sus objetivos y aunque el panorama se oscurezca, saben que nada les impedirá lograr lo que desean.

El iPhone, los aviones, computadoras y hasta una prenda como un vestido nacieron de personas que tuvieron una necesidad y un deseo al que dieron vida y que hoy en nuestros días son indispensables para vivir.

“Para pasar del punto A, donde estoy, al punto B, donde quiero llegar, se trata de ensayo y error. La cuestión no es que sea imposible, sino cómo hacerlo. Los límites no existen, sólo las limitaciones, que son mentales”, dijo.

Las personas especiales no existen

Usualmente se cree que los exitosos son quienes nacieron con dones y talentos únicos como liderazgo, creatividad e inteligencia y que difícilmente alguien podía tener. Para Francisco todas las personas tienen la capacidad y potencial de lograr lo que deseen. El problema es creer que no se es bueno para algo, que fracasarán, se sienten pequeños o que no son tan increíbles como les gustaría.

De igual manera, se llega a caer en el error de forjar su historia con base en su pasado, cuando realmente lo que importa es la disposición de forjar el futuro.

“Para pensar en grande hay que alejarse de quien piensa pequeño”, destacó Francisco Alcaide. Lo más importante es tener claro lo que se quiere, porque de lo contrario no se llegará al objetivo.

Tienen la capacidad de aprender

La facilidad de aprender es de las principales virtudes de los líderes exitosos porque saben que desarrollar las capacidades personales incrementan las posibilidades de tener éxito.

Por ello, siempre buscan aprender de todo, sin importar lo pequeño o trivial que pueda parecer, aman llenarse de conocimientos, aplicarlos y compartirlos con otros.

Asimismo, estudian sus progresos y sobre todo sus fracasos, los cuales examinan para ver dónde se equivocaron y corregirlo, todo de forma rápida, ya que entre más pronto se fracase, más rápido se podrá resolverlo y continuar.

Se inspiran en los mejores

“Lo mejor es aprender de los mejores, y ¿quiénes son ellos? los que ya llegaron a donde nosotros también queremos llegar. ¿Qué siguieron ellos, que les dio resultados, que a nosotros también puede servirnos?”, enfatizó Alcaide.

Algunas de las cosas que han hecho de los grandes líderes lo que hoy son es adquirir 10 hábitos: tener claro lo que quiere, ser persona de acción sin temor a los fracasos, ser disciplinado, dedicarse a algo en especial y no perder ese foco para ser tan buenos que nadie pueda ignorarlos, aprender a ser pacientes y ser autorresponsables porque saben qué hacer y qué no.

De igual manera hay que ser determinados, mentalmente sanos, moverse por entornos adecuados y saber huir de gente tóxica o que les impide crecer, y siempre estar en mejora continua porque nunca dejan de aprender.

elizabeth.lopez@eleconomista.mx

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario