Cualquiera puede ser un líder, ¿cómo lograrlo?

Un líder resiliente conoce los limites propios y explora su creatividad. Foto: Shutterstock

¿Qué habilidades tiene un líder? ¿Cómo se crea? y ¿dónde enseñan a ser líder?, éstas son preguntas que probablemente en algún momento te has hecho y aunque existe un gran número de libros que hablan al respecto, lo cierto es que no nos enseñan a ser líderes en la escuela y no se aprende con un libro, lo cierto es que cualquiera puede serlo.

Santiago Beorlegui, coach de vida y presidente de la Academia Internacional de Coaching Transformacional, del Comité Mexicano de Coaching dice que no es necesario ocupar un puesto relevante en una organización para ser un líder; existen directivos que desconocen las habilidades básicas del liderazgo.

Para ser un líder se requiere reencontrarse y aprender a “ser”, es decir, conocerse como persona, ser un líder en lo personal, para después serlo como jefe, gerente o director.

Sobre todo, estar consciente de las competencias como líder. “Poner atención a ciertas habilidades, identificarlas para luego autoevaluarme y saber su grado de desarrollo y, por último, incorporarlas a mi quehacer cotidiano personal y profesional”, menciona el autor.

Habilidades del líder

Antes de ejercer el liderazgo en el ámbito profesional, se requiere hacerlo en la vida personal. “Resulta imposible ser líder en la organización y no serlo en lo particular. Cuando esto llega a ocurrir denota claramente incongruencia, y las personas que nos rodean no confían, no creen y por ende, no se comprometen ni participan”.

Santiago comparte las cinco habilidades que todo líder debe desarrollar en lo individual. El primero es el compromiso, aquí el autor hace un pequeño ejercicio, le solicita al lector pensar en una persona en la que confía y después pregunta: ¿confías en esa persona porque consideras que es honesta?

“Usualmente la respuesta es así, si la consideras honesta ¿será porque también es responsable?, sin duda alguna lo es, lo cual nos lleva a la última pregunta, si es responsable, ¿será porque también es comprometida?, la respuesta es sí”.

Con esto, el autor intenta demostrar que confiamos en las personas honestas y responsables, porque son personas comprometidas, entonces debemos ser comprometidos y congruente con lo que hacemos.

El segundo punto que enumera Santiago es el escuchar, y es que escuchar implica funciones cognitivas, como poner atención, entender, comprender, razonar, analizar y encontrar un significado. “Escuchar implica un proceso neurobiológico para el que no hemos sido preparados, motivo por el cual lo tenemos desarrollado en sus niveles básicos”.

El tercer punto es la comunicación efectiva, que no es más que las habilidades de transmitir los mensajes, de tal forma que cumplan con los objetivos planteados, transmitir mensajes claros, precisos y breves.

La asertividad es el cuarto punto que maneja el autor, ésta es la habilidad de expresar los deseos de manera cortes, de forma educada y directa, logrando comunicar lo que queremos, sin atentar contra los demás.

El ser asertivo también significa ponerse límites y ser consciente de que no siempre se tiene la razón. Saber pedir, saber negarse negociar y ser flexible para conseguir lo mejor para todos.

Por último, Santiago habla de la resiliencia y dice que probablemente ésta es la habilidad más importante de un líder, porque es la capacidad de afrontar las dificultares, tanto en a nivel personal, como en una organización.

Un líder resiliente tiene desarrollado un alto nivel de conciencia, vive en las posibilidades y no en las opciones, conoce los limites propios, explora su creatividad, potencializa sus capacidades y cumple sus acuerdos, compromisos y promesas.

Estas cinco habilidades son sólo algunas de las 30 que enumera Santiago en su libro Ser líder, con las cuales busca que toda persona se convierta en un líder en su día a día, para después llegar a ser líder jefe, gerente o director.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario