Crea un entorno de colaboración saludable

Se puede lograr en cuatro pasos. Foto: Shutterstock

En algún momento de la vida, las personas requieren colaborar entre sí y poner cada quien de su parte para alcanzar alguna meta u objetivo que beneficie a todos. Lo mismo ocurre en las empresas y en mayor medida, pero lidiar con otros puede complicarse.

Como líder, se debe tener la capacidad de relacionarse con cada colaborador, motivarlos y lograr que den lo mejor de sí para alcanzar metas, pero ¿cómo lograrlo? Sólo bastan cuatro pasos.

Raciel Sosa, director general de Leadex Solutions, explicó que para motivar a los colaboradores y crear entornos colaborativos sanos, se requiere establecer el compromiso, crear una atmósfera positiva, un entorno de respeto y tener un propósito mutuo.

Durante su participación en el 13 Congreso Internacional de Recursos Humanos, indicó que el primer paso para trabajar de forma colaborativa es establecer el compromiso, que usualmente se percibe como algo negativo que nos obliga a hacer cosas que queremos, pero que realmente tiene que ver con una presión de dentro: honrar tu palabra porque en una organización se traduce en dinero, desde llegar a tiempo, entregar en fechas indicadas.

“No se puede trabajar de forma colaborativa si primero no trabajas con la persona y que él o ella entienda bien lo que es su compromiso personal”, dijo.

Atmósfera positiva

¿Por qué la gente colabora o no lo hace en una organización? Es una pregunta común a la que Sosa responde que si bien intervienen diversos factores, uno de los principales es crear un ambiente laboral positivo, ya que sentirse bien los motiva, sobre todo si el líder tiene buena intención. En promedio, más de 90% de los líderes tiene una intención positiva con sus colaboradores.

“Cuando se llega a un equipo donde la energía es tóxica, no te sientes cómodo, no quieres colaborar ni involucrarte más de lo necesario, sientes que la intención no es positiva y desconfías de lo que pasará si dices o haces algo”.

De acuerdo con datos de Great Place to Work, 37% de los empleados siente que sus líderes no tienen buena intención o no sabe exactamente cuál es.

El problema de la comunicación

Sosa indicó que muchas veces el problema no es la intención, porque la mayoría de las veces es positiva, sino que no se sabe transmitirla.

“Imagina que tienes un hijo de nueve años que llega con malas calificaciones y lo retroalimentas diciendo ‘lo único, subrayo, lo único, porque no vendes chicles o das grasa en las calles, que debes hacer es estudiar y lo haces mal’. Así realmente no transmites tu buena intención de que debe estudiar, sino que el niño lo percibe mal. Lo mismo ocurre con los equipos de trabajo”, ejemplificó.

Lo importante es no esperar a que la gente lea la intención, hay que compartir el deseo de forma clara, por ejemplo, diciendo “mi intención es ayudarte, es dar mejores resultados”. En el momento en que el colaborador sepa lo positivo, querrá colaborar.

Respeto y propósito mutuo

Otra base fundamental es el respeto a todo el equipo, porque cuando se agrede a un miembro, todo el entorno se intoxica. Hay que saber cuidar las relaciones.

Por último, está el propósito mutuo, que es encontrar intereses en común de los colaboradores y los líderes para saber cómo generar una mejor estrategia de trabajo. “No es convencer al otro de lo que quieres, es encontrar auténticamente algo que a los dos de manera natural los conecte”.

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CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario