Covid-19 deja sin trabajo a uno de cada seis jóvenes

Muchos de ellos laboraban en sectores más afectados por la pandemia. Foto: Especial

Aunque los jóvenes son considerados del grupo de población más fuerte ante los efectos del coronavirus, en el ámbito laboral han sido los más afectados, ya que la crisis muestra un panorama incierto y a uno de cada seis, lo está dejando sin empleo, especialmente a las mujeres, de acuerdo a datos de la Organización Internacional del Trabajo.

En su cuarta edición del reporte Observatorio de la OIT: La COVID-19 y el mundo del trabajo/strong>, indicó que los jóvenes han sido afectados de forma desproporcionada en diversos ámbitos, pero en particular por la interrupción de programas educativos o de formación, pérdida de empleo y de ingresos, lo que también dificulta en contar empleo.

Antes de comenzar la crisis, 178 millones de jóvenes tenían empleo, de los cuales, cuatro de cada 10 se desempeña en sectores de los que han sido los más afectados. De echo, muchas empresas de estos sectores como hotelería, alimentación y comercio al por mayor o por menor, emplean a personas menores de 25 años.

“Casi 77% de jóvenes trabajadores en todo el mundo tenían un empleo en el sector informal, frente a alrededor del 60% de los adultos trabajadores (de 25 años, o más). El índice de informalidad laboral de los jóvenes oscila entre el 32.9% en Europa y Asia Central, y el 93.4% en África”, revela el informe.

A la nueva cifra de desempleo, se suma la registrada antes de la pandemia. Más de 267 millones de jóvenes no tenían empleo ni participaban en ningún programa educativo o de formación. Las mujeres “Nini” suman 31%, mientras que los hombres 13.9%, y esta situación afecta a casi al 40% en los países de ingresos medianos bajos.

Pero la situación para quienes siguen trabajando tampoco es favorable. En promedio 23% ha reducido sus horas de trabajo, además que los ingresos también se han acortado.

En tanto, los que siguen en empleos formales como los de primera línea frente a la pandemia como el sector sanitario y de asistencia social, suman 11.8 millones de jóvenes, de los cuales 74% son mujeres.

En la parte de la educación, los jóvenes han manifestado preocupación por no terminar sus estudios a tiempo. Cerca de 10% considera que no podrá concluirlos.

“La OIT aboga por que se adopten a la mayor brevedad posible medidas de respuesta a nivel político a gran escala, para evitar que los jóvenes padezcan consecuencias adversas a largo plazo en los planos educativo, formativo y profesional”.

Para afrontar esos retos, la OIT pide a los gobiernos ofrecer soluciones integrales que conjuguen elementos de los cuatro pilares del marco general de políticas de la organización.

Asimismo, deben realizarse intervenciones a nivel político dirigidas específicamente a los jóvenes, con arreglo a marcos de política laboral exhaustivos, inclusivos y orientados al futuro, incluida la implantación eficaz de garantías de empleo o competencias, complementadas con paquetes de medidas más amplias que fomenten los incentivos y la recuperación.

Jóvenes en la informalidad

La mayoría de los jóvenes que trabajan, 77%, se desempeña en el sector informal, situación que se eleva más en países de bajos ingresos (95%) y en países de ingresos medios (91.4%). África (93.4%), Asia y el Pacífico (84.4%) y los Estados Árabes (71.2%), son donde más se presenta esta situación.

Otro sector es el de jóvenes que trabajan por cuenta propia, 39.8% a nivel mundial, 10.8% Europa y Asia Central y el 70.1% en África.

“Pese a que muchos empresarios de éxito pueden considerarse asimismo trabajadores por cuenta propia, esta categoría incluye también una gran cantidad de jóvenes trabajadores pobres o empleados en el sector informal, tanto en zonas urbanas como rurales, en particular en países de ingresos bajos o medianos”, indica el informe.

El mayor problema al que se enfrentaran los jóvenes después de la pandemia, es mayor competencia y menor cantidad de puestos de trabajo disponibles. La recesión que ha provocado la crisis del Covid-19 es mucho más grave que anteriores, de la cual pasará mucho tiempo para recuperarse.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario