Corporativos deben aliarse con startups

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De la segunda revolución ­industrial heredamos una estructura organizacional de rigidez y competencia por demostrar quién es mejor y destacar en el ámbito corporativo.

Aunque algunas empresas han generado dinámicas y espacios para incentivar la colaboración, la realidad es que la presión sigue fomentando este tipo de ambiente, dice Llaguno Sañudo, catedrático de Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE).

Además, una empresa grande y con importante presencia en el mercado, siempre se preocupará por mantener su posición, seguir aumentando sus ventas y continuar con la expansión, pero si como parte de su estrategia, voltea a ver y apoya a las startups, el beneficio será para ambos.

Camila Lecaros, managing director de MassChallenge, explica que la unión de startups con corporativos, no sólo es recomendable, sino que es necesaria porque ayuda a que ambas empresas crezcan, así como la economía del país.

“Cada vez las empresas duran menos tiempo, por lo que deben empezar a innovar. Ahí los corporativos juegan un papel muy importante. El problema es que no piensan en innovación o no ven el tema con el valor que tiene una startups a sus equipo”, dice.

Cosa contraria sucede con los emprendedores, quienes en parte, por la falta de recursos y contactos, se identifican con sus semejantes y generan un espíritu emprendedor como una estrategia de supervivencia. “Si yo te ayudo, tu después lo vas a hacer, me vas a presentar a la persona que me brindará apoyo financiero”, precisa Llaguno.

Los emprendedores comparten la idea de que pueden transformar la realidad, cosa que no siempre sucede en los corporativos, ya que la idea se convierte en perfeccionar.


La supervivencia del más apto

Jorge Llaguno, en el libro, Hacerlo bien y hacer el bien, iniciativa empresarial, precisa que en los ámbitos corporativos, la competencia y la idea de la lucha por la supervivencia son las constantes; es decir, la supervivencia del más apto.

“La frase siempre se asocia a ­Charles Darwin y su teoría sobre la evolución de las especies; sin embargo, él jamás la escribió, el autor original es Herbert Spencer, filósofo y economista inglés, quien al leerlo dijo que la idea de los organismos que se adaptan al medio se parecía a la suya, de que sólo sobreviven las empresas más aptas, las más rápida, que compiten y conquistan el mercado”, expresa. Lo cierto es que Darwin narra que las especies más exitosas son las que logran generar comportamiento entre sus miembros. “La mayor cualidad evolutiva de una especie es la capacidad que tiene entre sus miembros para cooperar y defenderse. Las especies que hacen comunidades y se ayudan entre sí, son las que mejor se adaptan y sobrevienen”.

Es aquí donde el concepto cambia y la colaboración se vuelve parte necesaria para crecer como comunidad y empresa. Además, existe una motivación que permite que las comunidades se desarrollen en entornos seguros y sólidos.

Asimismo, Lecaros señala que para lograr la supervivencia de una empresa tanto pequeña como grande, es necesario que los corporativos cambien su cultura de innovación y comiencen a invertir más en startups, porque representa una oportunidad de negocios.

En este sentido, hay que analizar qué empresas tienen servicios que interesen al negocio, por ejemplo, opciones de movilidad, desarrollo de software, etcétera.

“Estos corporativos pueden hacer la diferencia innovando. El tamaño de oportunidad de la colaboración es inmensa, en promedio 1 millón de millones de dólares en el mundo, casi 2.2% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, mientras que en México puede representar 4.1% del PIB nacional”, destaca.

Para comenzar la colaboración con las startups, los corporativos deben hacer un cambio en su cultura, sobre todo de forma interna.

Lo ideal, es que los corporativos comiencen a visitar startups a través de mentorías, hackatones, asesoramiento y diferentes áreas que les permitan entender que hay innovación y colaboración más allá de lo que están haciendo, y sobre todo que entiendan que los procesos pueden hacerse más rápidamente con las pequeñas compañías, ya que “esto les permitirá probar nuevos mercados o resolver problemas internos”, finaliza Lecaros.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza y Elizabeth López / El Empresario

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