Como tratas al empleado, tratará al cliente

Foto EE: Hugo Salazar

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Consultores de Riesgos y Beneficios (CRB) es una empresa pequeña que consiente a sus empleados como las grandes: salario competitivo, vales de despensa, fondo de ahorro, 30 días de aguinaldo, equipos de trabajo actualizados, comedor, seguro médico, capacitación, espacios de esparcimiento, meditación y sesiones de coaching personalizados.

“Esto es como la filosofía de la empresa y hemos procurado tenerla desde que teníamos 10 empleados… nuestras oficinas no son lujosas, pero tampoco falta nada a los empleados”, explica Emilio Planas, director general de la compañías de brokers de seguros.

Su oficina, de poco más de 15 metros cuadrados, está ubicada en el segundo de dos niveles de un sencillo edificio, de piso laminado y cubículos a los que baña la luz del sol. En el primero están parte de los 50 empleados que tiene la empresa, en la planta baja están el comedor, la sala de oración y el estacionamiento. Emilio Planas tiene planes para volverla un área de esparcimiento más completa.

“Tenemos más de 25 años y siempre hemos pensado en el capital humano como lo más importante. Somos un bróker de seguros y en ocasiones tratamos a personas en situaciones de tensión, como un accidente automovilístico. Buscamos que nuestra gente comprenda que está tratando con personas que pueden estar alteradas… Los que vienen aquí a trabajar pasan la mayor parte de su vida con nosotros, queremos que su calidad sea la mejor posible”.

CRB es la empresa que más avanzó en el Ranking Financiero de GPTW. Una de las acciones que contribuyeron a ese salto de 20 lugares fue la creación del área de Desarrollo Humano, que dirige José Luis Rodríguez Calderón. Este departamento se ocupa del crecimiento laboral, intelectual y espiritual de los colaboradores.

“Unas de las consecuencias de todo esto es que el nivel de rotación ha sido extremadamente bajo, menos del 1%, hay personas que tienen más de 20 años nosotros, otros 18, otros 15. Se quedan porque creo que están contentos y los tratamos bien, y no sólo porque no encontraron otra opción”, expresa del director general.

CRB comenzó a reconocer a sus colaboradores y a evaluados; para reducir el rechazo o desinterés ligó las pruebas al bono de productividad. Además, certificó a su personal en temas de protección civil y primeros auxilios, lo capacitó en cursos del sector como lavado de dinero. También llevó a cabo lecturas de la Biblia para la parte espiritual, y de Innovación, éste último a cargo del especialista Ramón Muñoz.

Además de tener esquemas de horarios flexibles, la empresa otorga una beca para estudios. Rodríguez Calderón explica que el monto se determina por la calificación que va obteniendo el beneficiario, si su calificación es de 9, el apoyo es de 90 por ciento, si es menor a 8 la beca se cancela.

“A la gente que se viene a trabajar con nosotros le hace mucho ruido positivo las prestaciones que damos. Me sorprende, y con mucha tristeza, que de las personas que han venido, 70 u 80% se sombran que demos las prestaciones de ley”, agrega.

Emilio Planas revela que del total de gasto que realiza la compañía, 80% es para el área de recursos humanos.

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“Es fácil capacitar a la gente si tiene disposición, lo difícil en cuento a talento es la parte humana. Un cliente se puede sentirse acogido o un número más debido al empleado, por ello seguimos invirtiendo en esa área. Nos interesa mucho el tema humano, porque como los empleados sientan que los tratamos, van a tratar a los clientes”.

Finalmente, el director general de CRB afirma que la productividad no es la finalidad de todo este plan de desarrollo, sin embargo “se da como consecuencia de que la gente está contenta trabajando. No medimos la productividad, pero sale a relucir cuando hablamos con los clientes”.

angelica.pineda@eleconomista.mx

CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario