¿Cómo reincorporar a un colaborador que tuvo Covid-19?

Hay que brindar acompañamiento durante y después de la enfermedad. Foto: Especial

La pandemia no ha terminado, actualmente México está inmersa en la quinta ola de contagios con más de 215,000 casos activos, entre los cuales, hay miles de empleados que a raíz de su trabajo o por contacto por otros, hoy descansan y padecen los efectos del virus.

De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), cuando arrancó el trámite de permisos Covid, casi 1 millón y medio de trabajadores lo tramitó, de los cuales 350,000 lo hicieron en línea, siendo los estados de Ciudad de México, Nuevo León, Jalisco y Estado de México, donde más casos se tuvieron.

Con la reactivación del permiso a principios del mes de julio, se espera que en la semana del 17 de julio, cuando se espera el pico más alto de la quina ola, se registre un alto número de solicitudes aunque no en la cantidad que se ha registrado en otros períodos.

Al tener a un colaborador positivo de covid, el papel de la organización debe ser ejemplar, brindando acompañamiento a las personas, asegurándose que tenga libertad para recuperarse y estando al pendiente de su estado, así como brindándole seguridad por su puesto, situación que muchas veces genera estrés al considerar que se puede perder.

Asimismo, hay que crear un canal de comunicación directo entre empresa y colaborador para informar diariamente sobre las condiciones de salud y cualquier eventualidad posible. Basta con ser una vía de fácil acceso para los involucrados.

Vivir la enfermedad es un proceso difícil, pero el retorno a las actividades laborales puede ser más complicado por los efectos que dejó la enfermedad, el poder adaptarse y las condiciones nuevas; ¿cómo lograr una reinserción satisfactoria y qué debe tener en cuenta la empresa?

La primera norma que deben seguir tanto empleados como empresas, de acuerdo con el IMSS, es utilizar correctamente y todo el tiempo el cubrebocas, tener un correcto lavado de manos con agua y jabón, utilizar alcohol en gel concentrado al 70% y mantener un distanciamiento social de 1.5 metros.

De igual manera, se deben brindar facilidades a los colaboradores respecto a la forma de trabajar. Este punto dependerá de las políticas de las organizaciones, si tienen implementado una forma de trabajo híbrida o estrictamente física. Si es el último caso, deben existir condiciones de protección y mobiliario adecuado.

Otras indicaciones brindadas en la Herramienta de 10 pasos para un retorno al trabajo seguro y saludable en tiempos de Covid-19, realizada por la Organización Internacional del Trabajo, son las siguientes:

  1. Establecer un equipo bipartito para organizar el retorno al trabajo: si bien se indica para mantener los espacios seguros, es adecuado para crear un plan de trabajo que incluya los pasos a seguir para organizar el retorno seguro y saludable al trabajo, así como tener un equipo al pendiente de la salud de los colaboradores.
  2. Decidir cómo se regresa al trabajo: definir si el empleado volverá a tiempo completo, por horas, en remoto o físico, dependiendo las circunstancias que haya vivido con la enfermedad y el sentir del colaborador.
  3. Vigilar la salud de los colaboradores: una vez que la persona se reintegre, hay que monitorear su estado. si sufre agotamiento, agitación, mareos, incomodidades o algún otro problema. La empresa debe brindar el apoyo necesario y calidez en el trato.
  4. Considerar los factores emocionales dentro de la parte de monitoreo, hay que observar alteraciones emocionales que padezcan los colaboradores. En este período, es común desarrollar estrés, ansiedad o depresión, por lo que si se detecta algún inconveniente, brindar el apoyo necesario para resolverlo.

Parte del acompañamiento que se puede dar durante y después de la enfermedad, puede ser enviar detalles a los colaboradores a casa como kits alimenticios, de recuperación o algo que los consienta, y cuando vuelvan, dar otros para que sepan que la empresa los valora y está feliz de tenerlo de vuelta.

Otra opción es promover programa de salud y actividades físicas y mentales, por ejemplo ejercicios, yoga, meditación, entre otros.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario