En comités ejecutivos sólo 10% de mujeres

Comités ejecutivos no ve la diversidad de género como un tema primordial. Foto: Shutterstock

En México, cada vez son más mujeres quienes participan en el mercado laboral y que consiguen altos puestos en las compañías; sin embargo, la brecha de género aún no se rompe en su totalidad, lo que impide el crecimiento económico del país y el avance en la justicia social.

Si la brecha logra romperse, pueden agregarse 12 billones de dólares adicionales al Producto Interno Bruto (PIB) global y 0.8 billones de dólares adicionales (70%) al PIB de México, revela el estudio Women Matter, elaborado por McKinsey & Company a 50 empresas emblemáticas que en conjunto emplean a más de 1 millón de personas.

El estudio revela que uno de los principales problemas en el país es la baja participación de las mujeres en el mercado laboral, ya que sólo están empleadas cuatro de cada 10 mujeres, y el problema se complica al hablar de altas posiciones o sénior, porque aunque hombres y mujeres tienen la misma ambición de alcanzar este nivel, para ellas la oportunidad es limitada, mientras que un hombre tiene 88 veces mayor probabilidad de lograrlo.

“Las mujeres, en la misma medida que los hombres, expresan su interés por alcanzar posiciones de liderazgo profesional; sin embargo, las mujeres creen que es menos probable que puedan llegar a dicha posición, evidenciando las dificultades que presenta la cultura organizativa y las políticas actuales de las empresas en México”, revela el informe.

Los sectores

Las mujeres han aumentado su presencia en diferentes sectores, pero en algunos hay retos importantes a vencer.

Por ejemplo, los sectores financiero, de servicios profesionales, comercio minorista y consumo masivo han alcanzado los niveles de equidad deseados en los cargos de nivel de entrada y llevan una importante ventaja en comparación con los sectores de energía y de industria pesada. El problema es que en todos los sectores hay una escasa representación de mujeres en los niveles sénior.

Al momento de desempeñarse en sus labores, las mujeres tienen una experiencia diferente, desde recibir menos retroalimentación y coaching hasta situaciones de rechazo. Esto genera un menor sentido de pertenencia a su empresa e insatisfacción en general.


Falta apoyo empresarial

Sobre la percepción de las mujeres en altos niveles, 41% de ellas no cree que estén bien representadas, así como 25% de los hombres, pese a que sólo una de cada 10 personas del comité ejecutivo es mujer.

A pesar de que las empresas en México ya han desarrollado estrategias para cambiar el panorama de las mujeres, pocas organizaciones han logrado un verdadero avance. Muestra de ello es que una de cada tres compañías no tiene objetivos ni programas para incrementar la participación de las mujeres.

En tanto, 52% de los comités ejecutivos no ve la diversidad de género como un tema primordial, y tampoco está en la lista de las 10 prioridades de 56% de los CEOs.

“Es importante que los directivos lleven a toda la organización en el camino de la diversidad de género, a través no sólo del ejemplo, sino también de un buen plan de comunicación en el cual se enfatice por qué es importante mejorar la diversidad y cómo se está planteando lograrlo”, informa.

Para resolverlo, se debe comenzar por medir la participación de las mujeres en las etapas de reclutamiento y dar seguimiento a los procesos de promoción y retención.

De igual manera, se deben implementar programas específicos, como redes de mujeres, mentoría o patrocinio. Las empresas que los han adoptado tienen mejores resultados, como ocurre con las redes que han permitido tener 40% más mujeres en niveles de dirección o superior, y las empresas con programas de mentores tienen casi 38% más mujeres en el nivel de vicepresidente sénior y 16% más mujeres en comités ejecutivos.

Los programas de flexibilidad también son vitales para superar las barreras estructurales y lograr una mayor paridad. Cerca de la mitad de las empresas los han implementado, aunque 60% no ha hecho o adaptado exitosamente los procesos de evaluación a las alternativas que ofrecen.

“Aumentar el número de mujeres en todos los niveles de la organización requiere de una transformación con un enfoque integral para los retos específicos que enfrentan las empresas en México. Las mejores compañías en su clase ya han iniciado el cambio con programas que engranan la diversidad de género en todos los aspectos de su negocio”, finaliza el documento.

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CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario