Las claves para conseguir el trabajo soñado

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El trabajo soñado es aquel que no se siente obligación, sino que causa dicha, está bien remunerado y cada día motiva a levantarse porque la satisfacción que proporciona no se compara con otra cosa, pero ¿cómo se obtiene esta clase de empleo?

Cada persona tiene su propia definición sobre el trabajo soñado, pero una de las principales características de éste, sin importar el área laboral, es que debe generar bienestar y cumplir con las expectativas esperadas, aunque hay que tomar en cuenta otros aspectos.

En palabras de Raciel Sosa, especialista en desarrollo de liderazgo y director general de Leadex Solutions, hay cinco factores que el trabajo soñado debe cumplir, siendo la primera hacer algo que se disfrute y se tenga vocación para ello.

El segundo aspecto tiene que ver con estar en el lugar correcto, que se sienta agradable y sin generar tensión.

El tercero involucra la buena relación con el líder, ya que en la mayoría de los casos los empleados no terminan renunciando a la empresa, sino al jefe o un mal líder.

Las condiciones del lugar de trabajo, herramientas, distancias y logística de proceso, interviene en el cuarto factor.

Por último, la compensación económica es fundamental, aunque si no se cumplen los otros criterios, el empleado puede renunciar a pesar de recibir buen salario.

“Tener el trabajo ideal da sentido a la vida, permite que las competencias que el trabajo demanda coincidan con las personales, por lo que se disfruta la actividad y lo más importante es que ofrece mayores posibilidades de ser exitoso”, detalla.

Los pasos de la felicidad

El especialista señala que para encontrar el trabajo tan anhelado y perfecto que todas las personas desean, sólo basta seguir tres pasos: identificar, investigar, construir.

Al identificar, se debe hacer una reflexión interna donde se encuentren los aspectos que harían a un trabajo perfecto como las actividades que se quieren hacer, que no genera conflicto, cómo beneficia a la vida personal, etc.

Una vez detectado esto, hay que investigar cuál es el trabajo que agrupa todas estas cualidades, que coincida con la personalidad, con las competencias individuales y los planes a futuro.

Al final, lo que resta es construir el puente a la inserción laboral, es decir, hacer un plan de lo que se necesita para acercarse a empresas en las áreas de interés o colaborar aunque en un principio no se tenga paga por ello.

“Hay que aplicar la ley de la cosecha, sembrar antes de cosechar. Antes de llegar a trabajo de tus sueños, tendrás que hacer cosas que no son lo que sueñas pero que son el precio a pagar para cumplir tu objetivo. No hay que temer por hacer cosas eventuales que desagradan”, precisa Sosa.

Añade que otro aspecto a tomar en cuenta es la competencia, pues actualmente los candidatos cada vez están más preparados.

Principales errores

Sosa indica que la búsqueda del trabajo perfecto no se logra de la noche a la mañana, sino que toma tiempo, años en la mayoría de los casos, por lo que muchos cometen errores en el proceso.

Uno de los mayores es desconocer las competencias personales. De igual manera, no notar las limitantes o autoengañarse con cualidades que no se tienen, impedirán tener el trabajo anhelado.

“El trabajo ideal es la intersección entre lo que me gusta y lo que puedo hacer. Debes darte cuenta de tus limitaciones porque puede que algo te guste mucho, pero no tienes las capacidades para hacerlo. No te tienes que ilusionar”, enfatiza.

Asimismo, no hay que conformarse con lo que la vida deparó, resignarse o mantenerse en la zona de confort por temor a perder algo que aunque no causa felicidad, sí garantiza seguridad

“No hay que desesperar y tampoco, renunciar a tu sueño interno. Hay dos momentos vitales en la vida del ser humano: el día que naces y cuándo descubres para qué naciste”, concluye.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario

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