Cinco tips para hacer de tu oficina un lugar seguro después del Covid-19

Las reglas de convivencia deben ser diferentes. Foto: Especial

El regreso a las oficinas comenzará poco a poco, pero la normalidad que se conocía ya no volverá a existir. Ahora, los protocolos de protección serán más fuertes y se tendrán nuevas medidas de protección tanto de salud física como mental.

Para Eduardo Gutiérrez, presidente y director general de IBM México, el regreso obliga a reelaborar la “forma en que pensamos acerca de cómo y dónde trabajamos”, algo que puede costar trabajo pero que puede lograrse favorablemente, solo hay que saber por dónde comenzar y para ello, enlista cinco medidas que las empresas, sin importar su tamaño, deben tomar en cuenta:

Reglamentación local: evaluar las directrices de los organismos internacionales y locales

En este punto, hay que realizarse algunas preguntas como son:

  • ¿Qué orientación o criterios ha proporcionado el gobierno local?
  • ¿Qué indican los datos clínicos y de salud de la población locales? Por ejemplo, ¿ha habido una desaceleración sostenida y significativa en los casos nuevos medidos por la tasa de duplicación (como los casos confirmados que se duplican en 15 días, o con mayor o menor frecuencia)?
  • ¿Qué están haciendo otras compañías locales, especialmente aquellas con quienes podemos estar haciendo negocios?
  • ¿Qué tan disponibles están los servicios de transporte público, escuelas, campamentos, guarderías y otros servicios esenciales para su fuerza laboral?


Autoevaluación: evaluar el estado de nuestras oficinas de trabajo

Antes de iniciar operaciones, hay que analizar la situación de las oficinas. Se debe comenzar analizando si se tiene un lugar de trabajo preparado y seguro. asimismo, cuestionar lo siguiente:

  • ¿Se han aplicado las directrices de las autoridades de salud pública, como las de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la Organización Mundial de la Salud, directivas gubernamentales y sus propias políticas y normas?
  • Muchas jurisdicciones aún requieren que todos los empleados y visitantes usen máscaras. ¿Debemos proporcionar las máscaras? Si es así, ¿tenemos suficientes? ¿Cómo serán distribuidas? ¿Qué pasa con las máscaras para los visitantes del sitio? ¿Cómo crearemos una experiencia para visitantes y empleados que sea segura pero no engorrosa?
  • ¿Se deben realizar reestructuras en el mobiliario, disposición de los recursos, servicio de limpieza, mayor ventilación del aire y entrega modificada de servicios de alimentos, entre otros, para cumplir con los requerimientos de distanciamiento social y salvaguardar a empleados, clientes y asociados?
  • ¿Los sitios requerirán exámenes de salud en el sitio para los clientes y socios que ingresan al campus o al edificio? ¿Tenemos cómo proveer estos servicios?

Escuchar a los empleados: canales de comunicación abiertos

La atención a los empleados es primordial y para ello, hay que hacer lo siguiente:

  • ¿Tenemos una comunicación clara con nuestros empleados sobre las acciones y riesgos?
  • ¿Cuál es la opinión predominante de su fuerza laboral sobre el regreso a los lugares de trabajo?
  • ¿Están preocupados por los riegos de regresar?
  • ¿Existen consideraciones profesionales y personales que podemos evaluar para atrasar / adelantar el regreso de los empleados?

Regreso: en fases o escalonado

Para definir cómo sería el regreso, puede planearse a partir de lo siguiente:

  • El retorno de los empleados debe hacerse en fases predefinidas, utilizando prácticas y políticas basadas en datos y en evidencia.
  • Desde IBM hemos establecido 3 posibles Fases, que permitirán una vuelta escalonada y gradual.
  • Durante la Fase 1, se debe planificar que la gran mayoría de los empleados continúen trabajando desde casa.
  • Considerar cuidadosamente los criterios para que la ola inicial de empleados regrese, determinando si experimentarán beneficios sustanciales de productividad o innovación al estar en el sitio, incluso mientras usan máscaras y distanciamiento social.
  • Permitir que los empleados en grupos en riesgo, o aquellos que requieren flexibilidad, continúen trabajando desde casa.


Organización: nuevas formas de trabajar y colaborar

Para seguir operando eficazmente, las nuevas normas de convivencia deben basarse en lo siguiente:

  • Tratar de limitar la frecuencia de las reuniones en persona, incluidos los nuevos requisitos para la cantidad de participantes en el sitio.
  • Mantener cerrados por un período de tiempo los centros de información para clientes, auditorios, salas de capacitación y grandes salas de conferencias, a medida que encontremos nuevas formas de lograr nuestros objetivos comerciales.
  • Continuar brindando nuestro apoyo, desde el punto de vista tecnológico y cultural, a la mayoría de los empleados, que continuarán trabajando desde casa.


Creemos que lo que hemos aprendido al planificar nuestro regreso a una normalidad diferente puede ser útil para otras empresas”, explicó.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario