Cinco técnicas de lenguaje corporal para lograr negocios exitosos

Foto: Especial

Al hacer negocios es importante tener una buena estrategia, hablar de forma directa y clara, así como aportar soluciones innovadoras, pero además hay que poner mucho énfasis en lo que no se dice verbalmente, es decir, el lenguaje corporal.

Cerca de 80% de lo que comunicamos, no lo hacemos con palabras, sino con los diferentes movimientos y expresiones que hacemos con nuestro cuerpo, que si es incorrecto, puede provocar el fracaso de la negociación aunque la estrategia sea buena.

Por ello, a continuación te decimos cinco técnicas que te ayudarán a tener éxito en la siguiente junta, negociación o presentación:

Sé firme al saludar

Puede parecer obvio, pero muchas veces suele olvidarse. El saludo debe ser cálido, sincero, amable. No olvides sonreír y ver la persona a los ojos.

Evita saludar demasiado fuerte o débil, porque puedes transmitir negaciones negativas.

Haz espejeo

Utiliza tu cuerpo para que esté similar al del interlocutor. Analiza la cadencia de los movimientos, nivel de energía, velocidad al hablar de la otra persona y ajústate a su ritmo. Así podrás crear empatía con cualquiera en poco tiempo.

Asiente con la cabeza y mantén contacto visual

Mantén una mirada fija y firme cuando haz pausas y siempre ve a los ojos de los presentes.

Cuando estableces contacto visual, demuestras que no tienes nada que ocultar, que estás seguro en lo que dices y que escuchas con atención.

Cuidado con las manos

Hay posturas, ademanes y movimientos corporales que debes evitar para no enviar un mensaje equivocado que pudiera confundirse con nerviosismo o, peor, deshonestidad.

Las manos deben mostrar tranquilidad y confianza. Cuando estés en una negociación, lo mejor es mantenerlas en una posición natural, a la vista y usarlas sólo cuando ilustres lo que dices.

No tengas conductas nerviosas como jugar con objetos como plumas o anillos, tamborilear con los dedos, etc.

Relaja el cuerpo

Si tienes mucha tensión corporal o ansiedad y sientes que no puedes parar de moverte compulsivamente, haz una pausa, ve al baño y da un ligero masaje con tus manos en muslos, brazos, hombros y cuello. Estírate y provoca un par de bostezos.

De esta forma liberarás endorfinas que te relajen y regresen a tu centro para proyectar todo lo que realmente eres: una persona con seguridad y confianza.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario

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