Cemex y CMIC se unen para cuidar a trabajadores de la construcción del Covid-19

Se darán más de 170,000 insumos de protección. Foto: Especial

El sector de la construcción es uno de los más importantes para el país, que retomó actividades el pasado mes de julio, pero también es de los más vulnerables de contagio de Covid-19, algo que Cementos Mexicanos (Cemex) en colaboración con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) buscan evitar con un protocolo de comportamientos seguros.

Para ello, las instituciones lanzaron la campaña “Juntos somos más fuertes - Comportamientos que salvan vidas”, con la cual se promoverá el Protocolo de Regreso Seguro a las Obras entre constructores, personal técnico, obreros y personal administrativo que participen en las construcciones.

Durante la presentación en línea de la alianza, Ricardo Naya Barba, presidente de Cemex, expuso que las empresas deberán estar atentas a la salud de todos los empleados en las construcciones para evitar contagios, y una forma de lograrlo es con el protocolo recién lanzado. Esto ayudará a los más de 9 millones de personas que trabajan en la industria.

La campaña abarcará cuatro áreas: distanciamiento físico, cuidado del personal, identificar y reportar síntomas, el higiene personal. Asimismo, se entregarán más de 170,000 suministros de protección personal como cubrebocas, gel antibacterial y caretas que serán distribuidos en 100 obras del país.

Cabe decir que algunos productos como los cubrebocas, fueron diseñados por más de 200 mujeres de comunidades aledañas de Cemex, con lo cual se busca reactivar la economía local.

“Continuaremos fomentando en el sector los más de 50 protocolos de cuidados sanitarios que hemos desarrollado para seguir construyendo juntos el México que todos queremos”, aseguró Ricardo Naya.

Por su parte, Eduardo Ramírez Leal, presidente nacional de CMIC, afirmó que con la campaña no solo se cuidará la salud de los trabajadores, sino que se reactivará la industria, lo que a su vez permitirá crear más empleos.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario