Cambiar de empleo por mejor salario, ¿sí o no?

Antes de decidir, hay que tomar en cuenta tres factores. Foto: Especial

¿Te ofrecieron un nuevo empleo con mayor salario haciendo prácticamente las mismas funciones pero no sabes si animarte o no? Aunque la elección parece obvia, antes hay varios aspectos que se deben tomar en cuenta, ya que cambiar por obtener más dinero, no siempre resulta como se espera.

Por ello, Hays México, empresa enfocada en reclutamiento, enumera tres factores que debes considerar antes de cambiar de empleo. ¡Toma nota!

La nueva posición, ¿te permitirá crecer profesionalmente como deseas y necesitas?

Revisa las oportunidades para mejorar tus habilidades y carrera, tanto en tu organización actual como con este nuevo potencial empleador. Aunque la nueva posición ofrezca más dinero en este momento, puede ser perjudicial si aún realizarás las mismas actividades, ganando el mismo salario, con el mismo conjunto de habilidades, algunos años después.

Las habilidades más demandadas cambian constantemente con la tecnología, y si deseas seguir progresando en tu carrera, debes poder mantener las habilidades actualizadas. La capacitación es esencial en la Cuarta Revolución Industrial y trabajar en un lugar donde el aprendizaje permanente está integrado en la cultura y alentado por la alta dirección, sin duda ayudará y esto es más importante que un aumento salarial inicial.

Piensa en lo que puedes descubrir, tanto cuando investigas a la organización como durante tu entrevista. ¿Tuviste la impresión de que tendrías la oportunidad de aprender nuevas habilidades y que tu jefe te apoyaría con esto?, ¿qué pasó cuando investigaste las historias de los empleados existentes en LinkedIn y en el sitio web de tu compañía?, ¿habían crecido como profesionales e impulsado su carrera en esta organización?

Evalúa qué trabajo es más probable que mejore tu desarrollo profesional. A partir de ahí, puedes decidir qué opción es la mejor inversión a largo plazo para tu carrera.

¿Te apasionan los valores y visión de la empresa?

Este es un factor trascendental y que muchas personas pueden olvidar. Un aumento de sueldo puede ser suficiente para atraerte inicialmente, pero para comprometerte en el largo plazo, debes sentirte apasionado por la visión y el propósito de tu empleador.

Pregúntate honestamente, ¿realmente te sientes interesado en lo que hace esta nueva organización o simplemente estás tentado por el dinero? Por otro lado, tal vez esta empresa realmente genere grandes expectativas para ti. Te sentiste emocionado cuando comenzaste a investigarlos y, desde entonces, tu interés creció más y más. Esto es una buena razón para aceptar el trabajo.

¿Crees que serás feliz?

Por último, piensa, ¿serás feliz? No puedes predecir el futuro y realmente no sabrás si serás feliz sin darle una oportunidad al trabajo, pero ciertas alertas o, por el contrario, buenos indicios pueden darte una buena idea.

Tal vez no estabas seguro de tu potencial nuevo jefe durante la entrevista, o tal vez podrías sentir una atmósfera tensa y pesada cuando entraste a la oficina. ¿Esperabas no obtener el trabajo, pero ahora que te lo han ofrecido, sientes que tienes que aceptarlo porque el dinero parece demasiado bueno para rechazarlo?

Por otro lado, tal vez tuviste un buen presentimiento acerca de este lugar antes de siquiera asistir a la entrevista. Anteriormente investigaste a fondo la empresa y tuviste la impresión de que la cultura era acogedora y abierta, y definitivamente este parece ser el caso cuando te reuniste con tus potenciales colegas y jefes el día de la entrevista. En general, disfrutaste la entrevista y realmente podrías imaginarte trabajando en este lugar y sintiéndote feliz.

Sólo recuerda que pasarás la mayor parte de tu tiempo en el futuro inmediato en este lugar, y si no estás satisfecho, esto tendrá un gran impacto en el rendimiento de tu carrera, pero también en tu bienestar en general.

Sin importar cuál sea tu decisión, no te dejes tentar por lo atractivo económico a corto plazo. Da un paso atrás y piensa si este rol puede ofrecerte oportunidades de progreso, sentido de propósito y bienestar general en el trabajo que deseas y mereces. No pasará mucho tiempo para que los beneficios materiales de tu nuevo trabajo se agoten.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario