Buenos líderes aumentan la productividad

Catherine Nelson / Foto: Cortesía

Control y manipulación, malas herramientas al dirigir un equipo

Cuando en una empresa hay buenos líderes, se tiene 50% más probabilidad de superar las expectativas anuales de ingresos y 80% más oportunidades para elevar las ganancias.

Sin embargo, para Catherine Nelson, consultora de la firma global de capacitación Franklin Covey, uno de los problemas internos más frecuentes en las empresas -y al mismo tiempo más oculto- es que sus gerentes o directivos ejercen un mal liderazgo, pues tienden a malinterpretar su posición dentro de la compañía con la idea de controlar, ordenar o manipular a sus subordinados.

Para Nelson, esta situación se debe a que, por tradición, los puestos directivos son ocupados por las personas que llevan más tiempo laborando en una empresa, sin que se tome en cuenta si poseen las aptitudes para dirigir a otras personas hacia la obtención de resultados concretos.

Alrededor de 80% de los líderes fracasa en la obtención de resultados, pues al ocupar un alto puesto nadie les enseña cómo dirigir a otras personas, situación por lo que asumen que deben mantener en orden todo dentro de su área, incluyendo a los empleados a quienes desean controlar en cada una de sus acciones, les entregan demasiado trabajo y les gritan”, afirmó la consultora de Franklin Covey.

Estas malas prácticas de autoridad reducen hasta 25% la productividad de cada colaborador, pues los desmotiva, les genera frustración, estrés, pérdida de iniciativa y en la mayoría de los casos deriva en la rotación continua del personal. Sin embargo, para Catherine, este tipo de actitudes no sólo son resultado del mal carácter de los directivos de las empresas, sino de la falta de autoridad que tienen para dirigir sus propias vidas.

“Normalmente, esas personas carecen de aptitudes para controlar su carácter, manejar su propio tiempo, sus recursos o para solucionar los problemas que causan y de los que prefieren culpar a alguien más; incluso hay algunos líderes que se manejan de forma poco ética para continuar en altos puestos”, explicó la experta.

Inteligencia emocional

Catherine define como líder eficaz a “aquellas personas que saben cómo influenciar a su equipo para obtener resultados, les genera confianza, es coherente con lo que les pide y, sobre todo, se da el tiempo para enseñarle a sus empleados las estrategias correctas para la obtención de resultados”.

Y aunque lograrlo parezca una tarea complicada, Nelson asegura que es posible que las personas aprendan estas habilidades, sin importar cuanto tiempo se han dirigido bajo conductas negativas.

Lo primero es trabajar en el desarrollo de su coeficiente emocional o carácter y modificar la forma en que se desenvuelven ante sus subordinados, pues las personas que más progresan en sus carreras son aquellas que desarrollan esquemas positivos de comunicación: “La inteligencia emocional es la principal habilidad para ser un buen líder, es incluso dos veces más importante que las habilidades cognitivas”.

Una vez que se ha logrado modificar el carácter de los directivos, Catherine afirma que les será más sencillo aprender a escuchar a sus empleados y permitirles expresarse libremente, respetarlos y comunicarles de manera clara cuál es el propósito que tienen al trabajar en equipo. “El secreto es mantener un carácter equilibrado y establecer patrones de comunicación positiva con todo el equipo, así se ganará el respeto de sus empleados y será reconocido como un líder eficaz”, concluyó.

Dirige con estrategia

  • Cambia la percepción del significado de ser líder: no se trata de dar órdenes, sino de influenciar correctamente a los demás.
  • Aprende a organizarte: utiliza las herramientas que tengas a tu alrededor para manejar tu tiempo.
  • Controla tu carácter: identifica las acciones o momentos que provocan tu enojo y analiza el motivo por el que te es imposible controlarte para después buscar una posible solución.
  • Establece estrategias de ejecución para cada uno de los objetivos que quieras que se alcancen en tu negocio.
  • Genera confianza entre tus empleados: realiza diariamente juntas de 5 minutos con ellos para darles a conocer qué esperas de ellos, saber sus proyectos y ayudarles a salir adelante.
  • No trates de cambiar el comportamiento de tus empleados, valora sus cualidades y utilízalas a tu favor.

Conviértete en una guía

Los directivos de las empresas deben desarrollar esquemas de comunicación positivos, de tal manera que den instrucciones concisas y coherentes a su equipo de trabajo.

  • 50% es el aumento que existe en los ingresos de una empresa en caso de contar con un buen líder
  • 80% de los líderes fracasa porque, debido a su actitud, los empleados no alcanzan los resultados deseados
  • 25% disminuye la productividad de cada trabajador cuando es dirigido por un líder incongruente

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CRÉDITO: 
Fabiola Naranjo