Brindar vacaciones ilimitadas permite retener talento

La flexibilidad hace la diferencia. Foto: Especial

Dejar que los trabajadores tomen los días de vacaciones que decidan y cuando lo deseen, es una manera de fomentar el compromiso de los colaboradores.

Así lo dice, Karla Sánchez, directora de Talento de Enlight, una empresa mexicana dedicada a construir e instalar páneles solares, quién afirma que

“la flexibilidad hace la gran diferencia”.

En entrevista, Sánchez dice que “muchos tienen esa falsa idea de que la gente se podría aprovechar de esta oportunidad, pero no es así. Cuando les das apertura y flexibilidad a la gente, su compromiso se incrementa”.

Sánchez llegó a esta compañía en febrero del año pasado y, desde entonces, ha puesto en marcha varias políticas para retener al personal.

“Uno de los principales retos es la retención, que oscila en dos dígitos”

, reconoce.

De los más de 200 colaboradores, o “enlighters”, como ahí se nombran, 80% son de la generación millennial. “Son personas con mucho compromiso y siempre quieren innovar. El desafío es ofrecerles otras maneras de trabajar, otros incentivos más allá del salario”, asegura.

El resto de los trabajadores pertenecen a las generaciones Z, con menos de 24 años; la X, quienes nacieron en los años 70, y baby boomers, nacidos entre los años 50 y 60.

De litigar a desarrollar

Karla Sánchez lleva 15 años gestionando capital humano. Pero antes de esta época se dedicaba a litigar asuntos laborales en un despacho de abogados.

“Tenía mucho contacto con directivos de recursos humanos y me gustó esa área. Todo lo que tuviera que ver con ayudar a que las personas se desarrollen en un lugar de trabajo”, comenta.

Así que se fue a España, a la Universidad de Santiago de Compostela, a estudiar una maestría en recursos humanos.

“Sabía toda la parte legal, por supuesto, pero me faltaba aprender a identificar talento”, puntualiza. Se instruyó también en evaluar aptitudes y saber qué valores y competencias son las necesarias para cada empresa y para cada posición.

Por ejemplo, en Enlight, “se requiere de gente apasionada por el medio ambiente, principalmente”. Si bien valoran la formación académica, las habilidades blandas tienen mucho peso, dice.

Del personal, 80% estudió alguna licenciatura o una ingeniería. El resto tiene una carrera técnica.

De los más de 200 colaboradores, hay poco más de 60 mujeres. “Soy enemiga de querer llegar a un 50% mujeres y un 50% de hombres. Simplemente buscamos gente talentosa”.

Otras maneras de trabajar

Otras de las políticas que Karla Sánchez ha puesto en marcha en Enlight son las clases de yoga dentro del corporativo, en horarios laborales.

Este tipo de actividades incrementan la productividad, asegura. “Muchos me han dicho que, tras una pausa activa o una clase de yoga, se sienten más relajados y hasta encontraron la solución a un problema de su trabajo”.

La comunicación interna en nada se asemeja a los cartelones en pasillos. Cuentan con una plataforma digital llamada Workplace.

Todos pueden interactuar en ella, principalmente los viernes, el día designado para mostrar los logros de la semana e informar los retos para la próxima.

“Es urgente cambiar de mentalidad y flexibilizar las maneras de trabajar. Quien no valore el tiempo dentro y fuera de la oficina de cada colaborador, no está entendiendo nada de liderazgo”, afirma Karla Sánchez.

CRÉDITO: 
Blanca Juárez