11 pasos para optimizar tu jornada laboral

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El tiempo es oro, dicta un dicho popular, que pareciera no tener importancia cuando de trabajar se trata. Ser empresario conlleva un aumento de responsabilidades y por ende, una mayor dedicación a las actividades que realizamos día a día.

Cuando menos te das cuenta has estado más de 10 horas frente a una computadora, terminas llevándote trabajo a casa y tu vida personal se ve afectada considerablemente. ¿Pero realmente necesitas días de 30 horas o semanas de 10 días? Seguramente, lo único que requieres es aprender organizarte mejor.

María Luz García, directora de ADAMS Capacitación e Isaac Vilchis, psicólogo de la organización, aseguran que la carga de actividades llega a ser demasiado pesada e inabarcable, por lo que establecen once pasos para optimizar tu jornada laboral.

  • 1. Anotar todas las actividades, tanto personales, como profesionales. En una buena organización, no se puede obviar ninguna de ellas, sólo establecer el orden de importancia.
  • 2. Establecer tareas por objetivos. Ayuda a priorizar cuáles se deben atender primero.
  • 3. Dejar espacio para imprevistos. Siempre ocurren y nunca se pueden alertar. Mejor tenerlos en cuenta, antes de que ocurran.
  • 4. Clasificar tareas según grado de importancia. No dejar que algo que acaba de ocurrir nos distraiga de lo que es realmente necesario atender.
  • 5. Dejar un día a la semana para revisión de lo realizado, y planeación de la siguiente. Así, al analizar las tareas hechas y objetivos cumplidos, puedes organizar las actividades a realizar en la semana próxima.
  • 6. No dejar para mañana lo que se puede hacer hoy. Aplazar tareas desagradables, no las hacen desaparecer, sino ir cobrando cada vez más peso.
  • 7. Atender en tiempo y forma. De Respecto al eterno debate de lo urgente o lo importante, es fundamental recordar que si las tareas no son atendidas en buen tiempo, todo se vuelve urgente.
  • 8. Cuando se trate de tareas largas, desglosar por pasos. De esta forma, se vuelven más fácilmente abarcables, y agotan mucho menos.
  • 9. Tener en cuenta si se depende de terceros para completar las tareas, ya que sus tiempos no son los tuyos.
  • 10. Ser disciplinado. Si cumples con los objetivos que te vas proponiendo, aunque al principio parezca difícil, se irá haciendo cada vez más fácil y se establecerá una rutina.
  • 11. Ser consciente de los límites y los limitantes de cada uno. El primero es externo y no depende de uno, pero el segundo somos nosotros mismos quienes nos los creamos, y con voluntad y disciplina, se pueden superar y no dejar que nos frenen.

ZLR

CRÉDITO: 
Redacción