De propiedad intelectual y fuga de talento en México

A pesar del boom del emprendimiento en México y una generación innovadora y creativa es importante destacar que muchas mipymes no conocen la cultura de la propiedad intelectual, herramienta que les ayuda a proteger sus creaciones y cómo generar ganancias de esas ideas sea cual sea su giro.

México ocupa el lugar 14 de 148 países que pertenecen a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) donde se ingresan las solicitudes de patente, sitio aún muy por debajo del que ocupan Estados Unidos y otros países desarrollados.

Actualmente al ser considerado como un país manufacturero, donde únicamente nos dedicamos a ensamblar, existe una desafortunada fuga de talento en diferentes sectores que motiva a las autoridades competentes, a realizar esfuerzos de para que la cadena de innovación y creatividad, se vea cada vez menos limitada.

En este sentido, recientemente se establecieron el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) y el Instituto Nacional de Derechos de Autor (INDAUTOR), el primero se encarga de aquellas creaciones que tengan que ver con la industria, mientras que el segundo se ocupa de todas aquellas creaciones que tengan que ver con el intelecto humano encaminado hacia la cultura, como: la danza, la música, el cine, etc.

A través de estrategias como el Tratado de Asociación de Transpacífico (TTP), México apuesta a ser un país más innovador y no manufacturero, desarrollar más infraestructura y poseer mayores oportunidades de crecimiento y desarrollo a nivel científico y tecnológico.

De acuerdo al IMPI, México es considerado como el noveno país en registro de marcas a nivel mundial, en el que destacan las industrias: farmacéutica, mecánica y electrónica. Siendo Estados Unidos, la Unión Europea y China, los mercados donde las empresas mexicanas solicitan más registros y de donde el Instituto recibe más peticiones.

Finalmente, cabe destacar que para que nuestro país sea considerado más innovador que industrial, las reformas estructurales que han salido a la luz prevén que las solicitudes de patente como de marcas aumenten, pues como resultado de una mayor inversión extranjera; habrá un mayor número de solicitudes particularmente en los sectores telecomunicaciones y energético; lo que hará que el talento no emigre hacia otros países promoviendo la cultura de la propiedad intelectual en México y la consecuente propagación de historias que inspiran al crecimiento nacional.

El autor, Alejandro Lleven Ramírez, es catedrático EBC Campus Chiapas, especialista en Finanzas

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