En México, 0.35% de los habitantes invierte en la bolsa de valores

Foto: Especial

Al pensar en invertir en la Bolsa Mexicana de Valores, inmediatamente se considera que sólo los millonarios o grandes empresarios pueden hacerlo, o que se requiere mucha experiencia, grandes cantidades de dinero o gran inteligencia, cuando realmente no es así.

Por estas razones y falta de conocimiento, 0.35% de la población mexicana invierte en la bolsa, es decir, de cada 100 personas, sólo 35 lo hacen, contrario a otros países como Estados Unidos donde invierten 60 por cada 100, según datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros.

La realidad es que cualquier persona puede invertir en la Bolsa, siempre que tenga determinación y aptitudes para tomar grandes decisiones.

¿Por qué invertir?

Invertir no solo permitirá ganar dinero, sino que también se pueden adquirir acciones y ganancias de empresas en todo el mundo que también coticen en la Bolsa.

Lo más importante a considerar al invertir es el riesgo que implica, pues si bien permite ganar, también puede causar pérdidas. A mayor inversión, mayor riesgo, pero entre más riesgo haya, la rentabilidad que se puede obtener será más grande.

“Invertir conlleva un reto muy grande, porque los riesgos están presentes en todo momento y sin experiencia o conocimientos, el resultado puede ser muy distinto al planeado”, explica Tali Salomón, ejecutiva de cuentas Platino eToro, plataforma avanzada de inversión social.

La especialista detalla que en la actualidad existen muchas tecnologías que facilitan este tipo de inversiones de una forma segura e inteligente, como lo es su plataforma.

“Lo mejor es que el mundo de las finanzas se ha unido con las innovaciones tecnológicas, por lo que ahora podemos tener acceso a un abanico de oportunidades de inversión desde la palma de nuestra mano, y cualquier persona que desee obtener mayores ganancias por supuesto expuesta a riesgos más elevados, puede tomar mejores decisiones y aprender de los grandes inversores, esto es solo el inicio de la democratización de la riqueza”, concluye.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario