El Sistema Educativo Nacional no prepara para ser empresarios: Christopher Perla

Foto: Especial

El actual Sistema Educativo Nacional (SEN) no ofrece las bases, los conocimientos, las herramientas y las competencias necesarias para convertirse en empresarios, y esto conlleva una baja productividad y escasa rentabilidad, principalmente de las pymes.

Christopher Perla, director de GA, compañía dedicada al desarrollo humano y la productividad, comenta que “el sistema educativo en el cual nos formamos, desde nivel básico y hasta el universitario, no nos prepara para ser empresarios, mientras que los programas de capacitación no ofrecen resultados efectivos en productividad”.

La formación de empresarios requiere del desarrollo de diversas competencias, como las cognitivas, las funcionales, las personales y las éticas; sin embargo, el SEN está muy lejos de ofrecerlas satisfactoriamente.

Así, en un estudio del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) se hizo una revisión de los resultados que el SEN ha obtenido en pruebas estandarizadas internacionales, y concluyó que las autoridades “no han logrado construir estrategias que permitan de manera generalizada y sistemática observar cambios significativos a nivel nacional que redunden en mejores resultados en el aprendizaje de las habilidades, competencias y conocimientos básicos para la participación y la inclusión plena de los estudiantes en la sociedad actual”.

Esos déficits de formación terminan por extenderse a las empresas: según datos del Inegi, sólo 12.6% de ellas dan capacitación a su personal. Por su parte, en un análisis, International Data Corporation destaca que más de 70% de las empresas mexicanas invierten menos de 2% de sus ingresos en entrenamiento de su fuerza laboral.

El directivo de GA destaca que se requiere contar con una estrategia, saber armar un equipo, tener un nicho de mercado y poseer un flujo de efectivo es conocimiento empresarial. Ignorarlo repercute en baja productividad y escasa rentabilidad, por lo que deviene el fracaso.

Así, 75% de las pymes desaparecen antes de dos años, según un estudio de 2016 realizado por el Instituto del Fracaso. Entre las causas principales de esas quiebras destaca la falta de planeación por desconocimiento del empresario.

Perla comenta que varios de sus clientes han caído en esos errores: “Mientras no sepan definir claramente hacia dónde va la empresa, la oferta de valor y crear una cultura que permita que eso suceda, todo lo demás no servirá. Esto proviene de una falta de conocimiento de las personas que hacen que las cosas sucedan”.

Así, ahora ya no son suficientes los tradicionales cursos, talleres, seminarios y diplomados para empresarios y directivos, muchos de los cuales son impartidos por profesores con escasa o nula experiencia empresarial.

Al respecto Perla explica que para la acertada evolución de una organización se requiere de un proceso de autorreflexión de sus directivos, así como de trabajo diario, con seguimiento comprometido y alineación de resultados, que es la propuesta de GA. La base es el vínculo entre el autoconocimiento y la forma de trabajar (cultura empresarial).

Con ese aprendizaje los empresarios se vuelven más estratégicos, ya que les permite entender la planeación. “Ejecutar antes de planear es un hábito pésimo que tenemos en nuestro país”, remarca Perla.

También la preparación empresarial se debe diseminar entre los colaboradores de las compañías, y que esa enseñanza de capacidades esté enfocada en las personas, que son las que hacen la cultura, para que esta trabaje a favor de la organización. Así se mejorarán, simultáneamente, el bienestar de las personas y la utilidad de las empresas, lo cual es el único camino para salir del atolladero actual de productividad y rentabilidad.

CRÉDITO: 
Redacción