Las redes sociales pueden convertirte en el candidato ideal para un nuevo empleo

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Aumentar tu valor, como persona y capital humano, e influencia a partir del manejo de las redes sociales es posible y te puede ayudar a encontrar un nuevo trabajo, si es que estás pensando en cambiar de profesión o empresa.

Aunque hay muchos puntos en común, conviene que distinga entre los contactos que usted tiene gracias a un networking sólido y eficaz, y los amigos y seguidores que consigue en las redes sociales. Estos seguidores que puede escoger en LinkedIn, Twitter o Facebook influyen sin duda en su vida profesional y pueden decidir su futuro laboral. Hay que tener en cuenta la predicción de los expertos, que aseguran que nuestra vida en las redes podría tener más importancia incluso que el currículo para llamar la atención de los reclutadores y servir de referencia acerca de quiénes somos.

Son buenos socios para emprender un cambio de carrera o de trabajo basado en la influencia que usted sepa mostrar, y por eso periodos como el de las vacaciones de verano resultan oportunos para revisar nuestro currículo y nuestra propuesta de valor, para entender cómo nos aprecian los demás. Es tiempo de revisar nuestros perfiles online para lograr que éstos transmitan lo que de verdad somos y podemos ofrecer.

Igual que ocurre con los contactos eficaces que nos ayudan a encontrar empleo o a cambiar de vida profesional, los seguidores también deben ser de calidad: de nada sirve contar con una comunidad de seguidores muy amplia si ésta no nos acerca al éxito profesional. Por eso conviene que se deshaga de aquellos que le puedan perjudicar.

Una sugerencia es que no se deje engañar por quienes se comportan como simples aduladores. Conviene contar con menos seguidores pero que le aporten algo nuevo. Y como en el caso de los contactos eficaces, en esta relación debe tener en cuenta qué puede hacer usted por ellos y no caer en el error de creer que sus seguidores sólo están a su servicio.

La clave para manejar las redes es preguntarse cómo quiere que le vean profesionalmente (su empresa o relaciones profesionales) y personalmente (amigos y familia) cuando rastrean sus redes sociales. Debería rechazar todo lo que no sea compatible con eso y reforzar lo que falte.

Tenga en cuenta que hay seguidores convenientes y necesarios. Están los que le aportan, porque le inspiran, le forman o le proporcionan información relevante para su vida profesional y personal. Además, los hay que realmente le ayudan porque tienen información técnica interesante. O los que le interesan porque le hacen estar donde debe estar.

En todo caso, es necesario que ofrezca algo valioso. Recuerde que el experto verdadero es el que sabe más que las personas de su entorno sobre un determinado asunto; ofrece soluciones y sabe extraer y seleccionar lo relevante. Pero no es usted quien se pone la etiqueta de experto.

Su valor como tal es otorgado por los demás. El reconocimiento llega cuando hay una masa suficiente de personas que le define como tal.

La fórmula de la autoridad es la suma de ser útil, fiable y visible. La marca personal lleva a que los demás nos asocien con una serie de cualidades, valor, valores y credibilidad, que son las características de un líder.

Recuerde que la autoridad también puede venir de fuera. Hasta que llegaron Internet y las redes sociales era difícil darnos a conocer más allá del entorno más cercano, y nuestro mundo profesional solía estar reducido a unas cuantas personas con las que nos relacionábamos en nuestro trabajo. Pero hoy es posible influir y crearnos un prestigio fuera de nuestras organizaciones, logrando que sean los de fuera quienes nos siguen y, lo más importante para quien persigue un cambio profesional, que hablen bien de nosotros.

Debe tener presente que la influencia como experto que le hace realmente visible implica que usted es capaz de demostrar habilidad para resolver problemas, que un número determinado de casos de éxito le avalen, y que sepa vender su experiencia.

En las redes hay muchos seguidores potenciales que buscan personas auténticas que muestren con naturalidad quiénes son. La autenticidad es una forma de diferenciación, porque en el mundo laboral se confunde con frecuencia ser profesional con no mostrar quiénes somos como personas y cuáles son nuestros valores y motivaciones. Y trabajamos con personas que además son profesionales.

Ser auténtico es una garantía para influir en los demás sin proponérselo. Ser interesante para los otros depende de uno mismo. Es tener algo especial, un rasgo personal característico, ser un experto en algún tema o en un hobby, o un referente en algún campo, o tener contactos. Y aunque en general las organizaciones tienden a evitar sorpresas, quien no sea diferencial es fácilmente sustituible. El que es singular tiene capacidad para correr riesgos, cuestiona el statu quo y suele ser más asertivo que los demás.

CRÉDITO: 
Expansión / Ripe