¿Primer trabajo? Comienza a hacer tu plan de ahorro

Puedes lograrlo con la regla 50/20/30. Foto: Especial

Uno de los momentos más importantes de la vida es el primer empleo, el comienzo de la vida productiva y del camino a la adultez, donde debemos volvernos responsables sobre nuestras finanzas pensando a futuro.

Entre los errores más comunes que se comenten al comenzar esta etapa es gastar todo el sueldo sin llevar un registro o tener conciencia de cada producto o servicio, y aunque no es malo comprar cosas personales o compartirlo con amigos, hay que tener una estrategia que te permita usar mejor tu dinero para que después puedas viajar, comprar un auto y vivir sin preocupaciones financieras tu vejez.

El problema, es que ésto último no siempre se considera. Desafortunadamente, sólo 36% de los mexicanos tiene una cuenta de ahorro, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2018, que elaboran el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Regla 50/20/30

Para cruzar con éxito la meta financiera del ahorro, existe una regla sencilla y conocida como 50/20/30, donde 50% del total de tu sueldo deberás destinarlo a gastos básicos, como transporte, pago luz, agua, teléfono y comida; 30% es para tus gustos como salidas al cine, comprar ropa, gadgets o pagar tus servicios de streaming y 20% para ahorro.

De este 20% para ahorro, la mitad lo puedes destinar para una meta a corto plazo, como un viaje o un teléfono celular. La otra mitad será para una meta a largo plazo, que te servirá para dar el enganche de un auto o emprender un negocio, de acuerdo con recomendaciones de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef).

Existe otro método de ahorro al que accedes desde el momento en el cual tu empleador te ingresa al Seguro Social: tu cuenta individual de ahorro para el retiro (es decir, tu cuenta en Principal Afore), a la que puedes depositar una suma como ahorro voluntario.

Esta no es una herramienta común para los mexicanos, ya que sólo 4.9% de los trabajadores recurren a este sistema, de acuerdo con la ENIF 2018, aunque esto no significa que el método sea complicado, sino todo lo contrario.

Para comenzar con el ahorro voluntario sin que olvides hacer el apartado y depositarlo a tu cuenta Afore, y se convierta en un hábito, puedes activar la domiciliación electrónica.

Con la domiciliación, transfieres dinero desde la cuenta de nómina con la que cobras tu salario de manera automática hacia tu Afore. Los depósitos pueden ser desde 100,000 y hasta 50,000 pesos, con la periodicidad que te resulte más conveniente.

Para iniciar con la domiciliación deberás ingresar al portal del e-SAR para llenar una solicitud en la que deberás anotar tu CURP y los datos de tu cuenta de nómina -CLABE interbancaria, número de tarjeta y nombre del banco-, a la cual se realizará el cargo, y tener los datos de cuenta Afore.

El ahorro voluntario te permite establecer metas de ahorro a corto, mediano y largo plazo. En el primer caso, puedes establecer una meta para gastar tu ahorro en un periodo corto de tiempo. Para una meta a mediano plazo, tus ahorros deben permanecer invertidos un mínimo de cinco años y en el caso portaciones de largo plazo, la inversión debe permanecer en tu cuenta hasta que cumplas 65 años de edad.

Es importante que consideres que entre más tiempo inviertas el dinero de tu ahorro voluntario, obtendrás mayores ganancias, que se traducen en una mayor cantidad de dinero. El mejor momento para empezar a ahorrar es ahora.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario