Impulsa tu strtup de la mano de una gran empresa

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Los programas de aceleración, desafíos empresariales y fondos de capital riesgo corporativos generan ecosistemas en los que los emprendedores pueden validar sus proyectos comerciales y acceder a los activos de las multinacionales.

Cuando nadie hablaba de economía circular, Alejandro Costa ya se dedicaba a comprar grandes volúmenes de tecnología desfasada para darle una nueva vida. Su compañía, C&G, lleva desde 2004 recogiendo los dispositivos que las grandes empresas ofrecen a sus trabajadores, como móviles o tabletas, para desmontarlos y reparar otros equipos con las piezas usadas. En 2014, lo que iba a ser un simple cambio de emplazamiento supuso el despegue definitivo de la compañía.

"Conseguimos entrar en un espacio de coworking de Open Future, una red de lugares de trabajo que Telefónica pone a disposición de algunos emprendedores en distintas ciudades. Tras unos meses trabajando allí, nos ofrecieron pasar por Wayra, su programa de aceleración de start up en Madrid. En 2016, la compañía tecnológica entró en nuestro capital", explica Costa sobre un recorrido de apenas dos años en los que la start up sevillana ha conseguido doblar sus cifras de negocio. Además, su relación con la multinacional española ocupa el 23% de las operaciones de C&G.

A lo largo de este periodo, el equipo de Alejandro Costa ha echado mano de los mentores que Telefónica ha puesto a su disposición para profesionalizar su trabajo y conseguir un modelo de negocio que el año pasado llevó a la pyme a facturar cerca de 20 millones de euros. Por su parte, la compañía tecnológica ha moldeado un socio a su medida, lo que difícilmente habría encontrado saliendo al mercado.

Salvo excepciones, el interés de las grandes corporaciones españolas por las start up se despertó con mucho retraso respecto al entorno europeo. "Es una tendencia que comenzó hace un par de años. Aún queda mucho para acercarnos a los niveles de colaboración de nuestros vecinos comunitarios. Por ejemplo, en Alemania existen al menos 30 fondos corporativos, cuando en nuestro país se cuentan con los dedos de una mano", afirma Carlos Blanco, fundador de Conector Startup Accelerator.

Nuevos entornos

Sin embargo, estas formas de colaboración se han vuelto una necesidad, tanto para el entorno emprendedor como para los profesionales de las multinacionales. "Con el rapidísimo ritmo de cambio tecnológico las grandes corporaciones necesitan incorporar productos o servicios innovadores para dar mejor servicio a sus clientes y ser eficientes en sus costes", explica Miguel Arias, responsable global de Telefónica Open Innovation, que señala a las start up como las mejores aliadas para esto.

Y es que, por su agilidad y capacidad de probar nuevas ideas, las compañías de reciente creación son una cantera increíble para que las multinacionales encuentren socios comerciales y tecnológicos.

"Las start up suelen buscar soluciones disruptivas para llegar al consumidor y no disponen de muchos recursos, por lo que su aproximación siempre es arriesgada y distinta a lo habitual", señala Arias. Por eso, lo que más atrae a las grandes empresas de estos negocios es su proactividad, flexibilidad y adaptación al cambio, además de su tecnología.

En este sentido, existen diferentes opciones para que las start up impulsen sus negocios de la mano de las grandes compañías:

  • Retos y concursos. Se trata de programas que suelen durar menos de un año, en los que las start up seleccionadas ayudan a los responsables de la gran compañía a solucionar un desafío vinculado al core de su negocio en unas cinco o seis reuniones. Es el caso, por ejemplo, de Retos Heineken, donde la compañía cervecera busca socios "para digitalizar un sector tan diverso como es la hostelería", afirma Carmen Ponce, directora de inteligencia competitiva de Heineken España.
  • "Hay que unir dos mundos muy distintos pero que se necesitan", explica Xavier Verdaguer, consejero delegado de Imagine, una empresa que organiza viajes en los que los emprendedores conviven con responsables de multinacionales.
  • Aceleradoras corporativas. "Un buen programa de aceleración corporativo debe durar entre cuatro y seis meses, contar con un equipo de mentores formado por especialistas en emprendimiento junto a responsables de la organización y disponer de un espacio físico en el que los emprendedores puedan desarrollar su trabajo", comenta Blanco. Además, deben concluir con un demo day, en el que las start up -tradicionalmente en fase semilla- muestren sus proyectos a posibles inversores.
  • Fondos corporativos. Las grandes compañías pueden optar por generar sus propias divisiones de capital riesgo e invertir en negocios que ya estén generando ingresos. Aunque el corporate entre en el accionariado de la start up, el acuerdo nunca debe incluir derechos de exclusividad en la prestación de servicios ni opciones de compra en el contrato.

Préstamos para los que tienen menos recursos

Los gastos inesperados suponen un auténtico quebradero de cabeza para las personas o las empresas que no disponen de muchos recursos. "Estas situaciones son difíciles de predecir y los afectados no pueden perder tiempo en pedir préstamos bancarios, por lo que recurren a otros vehículos que les cobran altos intereses", señala Óscar Robles sobre las razones que lo llevaron a crear ePesos.

Esta 'start up' nació en 2014, un negocio totalmente digital que ofrece ofrece líneas de crédito a bajo coste a empresas en México sin necesidad de tener una cuenta bancaria. Los clientes reciben y reembolsan los fondos a través de un monedero electrónico. Dos años después del nacimiento de la 'start up', Banco Santander, en su apuesta por la innovación del sector financiero, decidió invertir 6 millones de dólares en ePesos a través de su propio fondo de capital, InnoVentures. "Trabajar con Santander ha sido muy importante para tener un diálogo relevante con los reguladores, a quienes esta gran corporación les aporta mucha confianza", explica Robles. Un acuerdo que, además, cuenta con un proyecto de inclusión financiera de fondo. "En la región, las pymes mueven más del 50% de la economía. Podemos logar mejoras sociales importantes".

Horas de calidad para la hostelería

Hasta 2016, Alejandro Valero diseñaba los carteles con los que los bares y restaurantes atraían a los clientes. Sin embargo, el andaluz se fijó en algo más que la fachada. "Me di cuenta de las dificultades que tenían los hosteleros para contratar a profesionales de forma puntual.

El 80 por ciento se hacía con pagos en B", señala el fundador de BuscoExtra, la 'app' de empleo para trabajar horas extras en hostelería de camarero, cocinero o repartidor. "Presenté mi idea a los 'Retos Heineken', donde conocí otros emprendedores que desarrollaban 'apps'. Hoy son mis socios, los que se encargan de toda la parte tecnológica", afirma Valero de una plataforma que se encarga de todo el papeleo relacionado con la contratación en este sector.

Después de un año, BuscoExtra acumula más de 2.400 horas de trabajo gestionadas.A grandes problemas, soluciones digitalesInteracso nació en 2009, cuando la digitalización de las empresas daba sus primeros pasos. "En ese momento ayudábamos a definir la estrategia de pymes que querían dar el paso a mediana o gran empresa", señala Óscar del Río, fundador de un negocio que hace frente a problemas analógicos con soluciones digitales. "Hasta nosotros llegan grandes compañías y nos cuentan alguna de sus dificultades. Exploramos junto a ellos la tecnología que está disponible en el mercado y que les ayudaría solventarlo. Si lo creen conveniente les ayudamos a implantarla", comenta Del Río.

Su relación con las multinacionales comenzó en 2011, con un viaje a Sillicon Valley. "Del entorno emprendedor de San Francisco aprendimos a encarar los problemas como si fueran un reto", explica Del Río, que, desde ese momento, se ha montado en trenes que van de Barcelona a París junto a directivos de grandes empresas. Unos viajes en los que tenían que hacer frente a un desafío en un tiempo limitado. "Colaboramos en los retos de BMW o con la agencia de publicidad McCan, de donde han salido grandes ideas para sus empresas", concluye.

CRÉDITO: 
Expansión / España