Guía útil. Las empresas familiares también necesitan una gestión de talento

Manuel Bermejo, presidente en The Family Advisory Board: Foto EE: El Economista

El capital humano es la clave para el éxito de cualquier compañía y plantea una serie de retos para atraer y retener al mejor talento en cualquier organización.

En el caso de las empresas familiares (EF) el desafío es mayor, ya que implica no sólo ser atractivo como empleador hacia el exterior sino también hacia los miembros de la familia, explica Manuel Bermejo, presidente en The Family Advisory Board, firma especializada en la asesoría de familias empresarias en Europa y América Latina.

Por un lado, dice el especialista, el primer reto para la EF es “atraer al buen talento familiar”, esto es clave, detalla, ya que si no hay “liderazgo emprendedor” que le dé continuidad al negocio, se acaba la empresa. “Lo primero que tienen que hacer las familias es cuidar de la empleabilidad de las siguientes generaciones”, agrega.

Por el otro, las EF deben ser un empleador atractivo para el talento externo, con los valores de la organización como distintivo y un plan de desarrollo claro para que los colaboradores que no son de la familia puedan proyectar su desarrollo. Si un profesional entiende que en la empresa no va a hacer carrera, expone Bermejo, no continuará en la organización, de ahí la importancia de fomentar la meritocracia.

“Parte de la agenda estratégica de una familia propietaria responsable es crear condiciones para que el talento pueda sentirse atraído y se desarrolle por su talento, no por su apellido. Las compañías familiares de éxito tienen muy claro que trabajan en el régimen de la meritocracia. La meritocracia no conoce de apellidos y de cuestiones de género”, aseveró el especialista.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y del Centro de Investigación de Empresas Familiares de la Universidad de las Américas Puebla (CIEF), las EF generan el 70% del empleo en el país.

La atracción y retención de talento están entre las principales preocupaciones de este sector, así lo revela la última Encuesta Global de Empresas Familiares, elaborada por PwC y en la que participaron 81 organizaciones mexicanas.

Consejos sobre capital humano

Manuel Bermejeo, autor de libros como “Gobernando la empresa familiar” (2017) y “Gente emprendedora, gente de calidad” (2013), expresa que el talento “es el bien escaso” en las empresas, de ahí la importancia de ser intencionales en la administración del capital humano.

El especialista da cinco consejos para las EF en este terreno:

  1. Claridad. Es necesario que haya una visión clara del proyecto; “dónde estamos y dónde queremos ir”.
  2. Meritocracia. Una cultura muy entendible del mérito a nivel profesional.
  3. Remuneraciones. Que haya esquemas de pago para los trabajadores con buenos incentivos, “especialmente la parte de remuneración variable por cumplimiento de objetivos”.
  4. Roles definidos. Que haya definición clara de las funciones de cada posición y que éstas se cubran con la gente apta para el cargo. “Que el portero sea portero; el delantero, delantero”.
  5. Educación y formación. Impulsar programas de capacitación continua. “Este mundo tan cambiante exige hacer un ejercicio de formación permanente. Esto es clave para gestionar el talento”.

Políticas focalizadas

Manuel Bermejo considera que uno de los retos de la economía mexicana es generar mayor certidumbre para las empresas familiares, las cuales van desde grandes y emblemáticos corporativos nacionales hasta pequeñas organizaciones.

Al menos 85% de las compañías en México son empresas familiares, puntualiza, de ahí la importancia de impulsar y mantener políticas públicas que permitan su sano desarrollo, ya que son una fuente importante de empleo, ingresos públicos y generación de riqueza.

“En primer lugar, tenemos que mirar a la empresa familiar como espejo y defenderla. En segundo, hay que cuidarla. Una sociedad moderna no será exitosa si no cuida a sus empresas familiares”, destaca.

CRÉDITO: 
Felipe Morales Fredes / Factor Capital Humano