Decálogo para convertir retos en oportunidades

Comienza a trazar ese plan para alcanzar tus objetivos. Foto: Especial

El encierro que estamos viviendo nos está dejando importantes lecciones en todos los ámbitos y el laboral no es la excepción, ya que las formas de trabajo cambiaron radicalmente de un momento a otro y nuevos retos surgieron.

Aunque el panorama no es el mejor, también representa una oportunidad para hacer cambios como buscar ese trabajo que tanto se desea, pensar cómo crecer en la organización o cómo prepararse para reincorporarse al mundo laboral.

Armando Marcial, consultor de felicidad y especialista en Recursos Humanos, explica que los desafíos y obstáculos permiten aprender, evolucionar y tienen su lado positivo, solo hay que describir cuál es y usarlo a favor.

Por ello, como parte de las jornadas de Natura Conecta, expuso cómo hacer de las adversidades que se han presentado una oportunidad de crecimiento y cómo prepararse para la nueva realidad.

Dí “sí” más a menudo

A veces nos negamos a lo que estamos viviendo y nos impide avanzar.

Primero, hay que aceptar que se está ante un desafío. Una vez haciendo esto, puedes buscar las opciones de superarlo, te predispones para lo que venga y evolucionas.

Tampoco hay que dejar que el miedo nos paralice y atrevernos a nuevas cosas diciendo una palabra sencilla “sí”.

No vaciles, confía en tus capacidades

Usualmente vemos la parte negativa de nuestra personalidad y no somos conscientes de todas las capacidades y habilidades que tenemos.

“Confía en lo que ya tienes y has logrado hasta hoy”, dice.

Asume más riesgos, considera todas las posibilidades

No se trata de visualizar solo las cosas negativas de lo que pueda pasar ante una situación, piensa en las cosas bonitas y divertidas que pueden ocurrir.

“Pon tu atención en lo positivo que puede pasar. Asume el riesgo, confía en lo que eres, lo que has logrado y entonces, aviéntate”.

Conoce a más gente, no estás solo

Hoy más que nunca necesitas rodearte de gente. Además de hacer networking y hablar con tus clientes, debes rodearte de otros porque cada uno aporta diferentes conocimiento y siembra habilidades.

“Rodéate de gente que hace cosas diferentes y positivas”.

Ten más curiosidad

Busca nuevas formas de hacer las cosas e ideas. Cuestiona todo a tu entorno y pregunta más por las cosas que ocurren a tu alrededor.

“Ese mood que tienen los niños de preguntar por todo, es algo que no debemos perder”.

Lo principal a cuestionar es a ti: ¿lo que haces en este momento te encanta?, ¿qué te gustaría hacer para enfrentar mejor este desafío? Cuestiónate todo lo que hagas, tanto positivo y negativo para ver si hay cosas que puedes hacer diferentes.

Comunícate

No pierdas la comunicación con las personas. Hay mucha tecnología para acercar a las personas a pesar de la distancia. Esto también te permitirá innovar la forma de convivir con tus clientes, compañeros de trabajo, líderes, entre otros.

Sigue intentando hasta encontrar una solución

La perseverancia es la base de convertir desafíos en oportunidades. Si algo no sale como esperabas, no te estreses porque en tu cerebro empieza un proceso de aprendizaje, lo que te permite volver a intentar y desarrollar nuevos métodos.

“Guarda esa experiencia en tu cerebro porque él está aprendiendo cómo hacer las cosas”.

Define objetivos

Ten claro a dónde quieres llegar, ¿qué objetivos buscas al salir del confinamiento? A cada uno, pon fecha para lograrlo. Puedes escribirlos en un pizarrón en tu casa, en una libreta o la forma en que mejor te organices.

“Si no sabes a dónde vas, no te darás cuentas cuando estes ahí”.

Haz un plan

Todos los días ten un objetivo claro y un plan para alcanzarlo. Define los horarios, métodos a seguir, lo que debes evitar, entre otros temas.

Sé y rodéate de gente positiva

“A diario, todos impactamos en la gente, ya sea de forma positiva o negativa. Tú decides cómo quieres impactar”, manifestó el especialista.

Rodéate de gente que te deje buenas cosas, experiencias, haga fluir tu creatividad y te haga sentir en calma y armonía. Si tú eres el negativo, analiza cómo puedes cambiar.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario