Las certificaciones de oficios que aumentan competitividad

Foto: Especial

En México existen millones de personas que ejercen un oficio como panaderos, estilistas o cocineros que si bien la demanda de trabajo dependerá de cada área y oferta en el mercado, hay un método que puede aumentar mucho más la preferencia de los clientes: una certificación.

De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística, durante el último trimestre de 2017, se registró un aumento de 1.1% (30.2 millones) de personas que laboran en el sector informal, quienes desempeñan algún oficio para el cual han aprendido a lo largo de su vida, muchas veces sin recibir una capacitación lo que puede reducir su competitividad en el mercado.

Una solución a esto la tiene Patricia Cabrera Muñoz, jefa de la Unidad de Proyectos Educativos del Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa (ILCE), quien a través de la institución que está registrada en el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (Conocer), ofrece capacitaciones y certificaciones de competencias laborales en diversos sectores, con el fin de mejorar la competitividad y conducir a la formalización.

“Lo hacemos con una metodología basada en el desarrollo de estándares de competencias que son declaraciones concretas que cada sector define sobre la función laboral de las personas. Conocer tiene más de 1,000 estándares publicados que abarcan diferentes sectores como educación, construcción y mercadotecnia, por decir algunos”, dijo en entrevista a El Empresario.

Detalló que además de los estándares mencionados, la institución también diseña los suyos como la certificación de tutores que imparten cursos en línea, mejoras regulatorias, uso de dispositivos móviles y también sobre emprender, un programa dedicado a las pequeñas y medianas empresas para que aprendan a planear su estrategia de negocios, midan sus competencias y sepan definir y explotar su oferta de valor.

Apoyo educativo

Ante el poder crear estándares propios de ha podido trabajar con diferentes instituciones como el Servicio Postal Mexicano, quien ante la reducción de envío de cartas, en 2016 realizó el estándar del cartero para los 19,000 trabajadores y definió 17 perfiles más de la fuerza laboral para capacitarlos en diferentes áreas que sean productivas para la empresa. Con Nacional Monte de Piedad también trabajaron en la certificación de valuador de aparatos electrónicos.

En el sector educativo, colaboraron con Prepa en línea, donde crearon una herramienta para que los jóvenes se certifiquen en el estándar tecnológico.

“Conocer nos ha enseñado sobre los estándares y certificación, pero también hemos estado aportando para seguir creciendo”, dijo.

Otra colaboración importante fue con el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, principalmente con las zonas relacionadas a su construcción como es Nezahualcóyotl, donde se certificó a 450 personas en 12 estándares para que pudieran aportar con mano de obra, calidad y productividad amplia, así como para acciones cuando las instalaciones estén terminadas y para tener servicios asociados.

Las áreas principales de especialización para el proyecto fueron electricidad, refrigeración, servicios de pintura automotriz, y en otros sectores como cuidado de niñas y niños, adultos mayores, cortes de cabello, preparación de alimentos y bebidas.

Los más buscados

La directora de ILCE indicó que las certificaciones tienen validez de la Secretaría de Educación Pública, que es quien valora las habilidades que se saben y que se han adquirido a través de los años.

Desde que comenzó ILCE comenzó a ser una entidad de evaluación y certificación de competencias en 2011, más de 10,000 personas han obtenido su documento el cual desde 2012, tiene validación de por vida porque como considera Patricia “para qué certificar cada cierto tiempo si ya es algo que sabes hacer”.

Patricia Cabrera detalló que el sector de mayor demanda de certificaciones en 2017 fue el educativo, aunque actualmente están teniendo un amplio impacto y demanda de servicios, como la preparación de alimentos y bebidas, y cuidado de niños y adultos elaborado por el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia.

Cómo certificarse

Entre las mayores ventajas de certificarse se encuentran la oportunidad de formalizar el negocio, tener más demanda, enriquecer la actividad con el desarrollo de mejores técnicas y mejor productividad.

Los interesados deben acudir a las instalaciones de ILCE, realizar una entrevista donde se evaluarán tres aspectos: lo que saben de conocimientos, sus habilidades, es decir, cómo muestran lo que saben hacer y el desempeño que tienen, para ver si están asociados con los estándares manejados. Asimismo, se deberá pagar una cuota que dependerá del tipo de certificación que se busque.

Otra de las ventajas de obtener el documento donde el estado reconocer la habilidad de la persona es que puede ser de utilidad para trabajar en otros países, por ejemplo, Estados Unidos donde se está buscando implementar el sistema que beneficiará a los inmigrantes.

“No sólo van a ver una mejora en su calidad de vida, sino una mayor productividad en lo que hacen así como mejor competitividad”, concluyó Cabrera

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario