Cómo mejorar la gestión del talento para asegurar el éxito en la organización

Que la gestión del talento es primordial hoy en día para las empresas es incuestionable, pero cuál es el grado de impacto que esto tiene en las organizaciones. Solo por compartir un par de datos, 60% de los CEO piensa que la responsabilidad de llegar a los resultados de talento y de negocio que se esperan es del departamento de Recursos Humanos y casi a la mitad de las empresas, 49%, le resulta difícil encontrar los profesionales que buscan, según una encuesta realizada por la empresa Randstad Workmonitor. Esto nos debería llevar a la pregunta: ¿estamos gestionando adecuadamente el talento para asegurar la productividad sostenible y el éxito de nuestra organización?

En esta competencia para llevarse al mejor candidato, lo más importante ya no es solo resultar atractivos para el talento, ahora es esencial disponer de la capacidad de retener a los empleados más capaces a través de buenas políticas del departamento de RH, que respondan a sus necesidades e inquietudes. A pesar de que esto puede resultar algo obvio, los números muestran lo contrario: de acuerdo con una encuesta realizada por Edenred, 89% de las empresas asumen que sus empleados van a cambiar de trabajo en busca de un incremento del sueldo; sin embargo, solo 12% de los empleados gana más en su nuevo empleo. Cifras que encajan con que únicamente el 6% de los profesionales de Recursos Humanos afirma que su área es considerada como socio estratégico de la organización, según la consultora Mercer.

Las ideas están sobre la mesa, pero no todas las empresas las aplican. La gestión del talento debe ser siempre una necesidad presente para todas las empresas. Y esta gestión debe implantarse de forma homogénea e integrando acciones que impacten en todo el ciclo de vida de los empleados.

Hay varios caminos que se pueden tomar para hacer esto posible. Por un lado, la experiencia que se genere debe ser positiva y auténtica. Hay que segmentar los colectivos de profesionales recogiendo y analizando información que ayude a identificar en qué situación están los empleados y saber cuáles son sus “momentos de la verdad” para con la empresa. A partir de aquí, podremos diseñar acciones focalizadas que ayudarán a mejorar el compromiso del personal a través de vínculos emocionales. Es importante que se traslade transparencia y conocimiento de la empresa y que se fomente que los propios empleados participen en las actividades que salgan del departamento de RH.

Por otro lado, debemos atraer y consolidar al mejor equipo dentro de la empresa. A los profesionales con más talento de la compañía hay que conocerlos y a todas las fuentes de reclutamiento con mayores tasas de High performers, sacarles el máximo partido posible. Es necesario diseñar y adaptar políticas retributivas que motiven y que reten, siempre en línea con la estrategia de negocio y presupuesto de la compañía, sin olvidarnos de los nuevos talentos, a los que hay que proporcionales la mejor experiencia para aumentar su probabilidad de éxito dentro de la empresa.

Por último, pero no menos importante, hay que evaluar, planificar y desarrollar al talento de la compañía. Los resultados de equipo deben ser evaluados de forma periódica y automatizada y, utilizando las metodologías más innovadoras, hay que generar itinerarios y programas de desarrollo y formativos personalizados. Además, hay que gestionar planes de acciones específicos para colectivos de talento y definir e impulsar planes de desarrollo en función de diferentes parámetros que permitan llegar al éxito del negocio.

El autor: Maribel Cano, Latin America Marketing Manager de Meta4, empresa líder de soluciones tecnológicas en la nube para la gestión de Recursos Humanos