Nostalgia abre apetito por los tacos

Foto EE: Araceli López

El mexicano es taquero. Por amor al taco, uno de cada 10 establecimientos de comida en el país son taquerías. Pero es en la ciudad de México donde se han escrito libros sobre tacos, se han creado índices de precios del taco, y hasta se han organizado tours por taquerías. Cuando el capitalino se muda a otra entidad, la nostalgia por el taco lo acompaña.

“El área de oportunidad es el mercado de la nostalgia” comenta Ricardo Ruiz Patiño, director de Operaciones de Franquicias de El Tizoncito, y responsable desde abril pasado de la expansión regional e internacional del negocio. “Se habla del comercio de la nostalgia en Estados Unidos, y parece que nada más es allá; pero no, mucha gente que se ha ido a vivir a otros ciudades dicen que se acuerdan mucho de los tacos al pastor de la Condesa”.

El ejecutivo hace alusión al primer local con el que contó El Tizoncito entre las calles de Campeche y Tamaulipas. Ahí, asegura Ruiz Patiño, se usó por primera vez el trompo, ese método particular que tiene el taquero para acomodar la carne que se usa en los tacos al pastor y que es coronado por una piña.

El taco al pastor es un antojo, sin embargo, Ruiz Patiño afirma que tienen clientes que acuden a sus taquerías hasta cuatro veces por semana. “Tenemos una carta amplia para comer diferente: tacos al pastor, ensaladas, frijoles charros, alambre, comida light… tenemos muchos clientes asiduos, no pasa una semana sin que coman tacos al pastor”.

La expansión

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indica que hasta el 2009 había 51,000 taquerías en el país, con 158,000 personas ocupadas en esa actividad. La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), indica que 34% de los establecimientos tradicionales de comida en el país, son taquerías.

Lourdes Leyva, asesor comercial senior de Alcázar & Compañía, indica que en el país hay tres marcas líderes de taquerías: El Tizoncito, con 22 unidades lidera en la ciudad de México; Taco Inn, que tiene presencia en 19 estados; y El Fogoncito, con 26 sucursales, 7 de éstas en el extranjero.

A punto de cumplir sus 50 años de existencia, El Tizoncito afina su plan de expansión. En los últimos dos años prácticamente duplicó su número de unidades al pasar de 12 a 22, 19 de las cuales están en la ciudad de México, el resto están distribuidas en Ciudad Juárez, Puebla y Cuernavaca.

“Hemos sido muy cuidadosos con la expansión, un crecimiento lento pero constante que nos permita tener éxito. Tenemos 22 unidades y seguiremos creciendo muy probablemente para Texas, en Estados Unidos para la segunda mitad del año; pero queremos hacerlo con todo el orden, no abrir y que de repente no funcionen”.

No es la primera incursión de El Tizoncito en el extranjero. En 1991, la firma abrió una sucursal en Costa Rica, donde ya operaba El Fogoncito, pero el experimento no prospero, debido a factores como aranceles, distancia, complejidad y procedimientos entre países, explica Ruiz Patiño. “Fue una gran experiencia, que ahora nos permite saber bien a dónde vamos. Ir a Estados Unidos implica un gran reto, pero no va a ser tanto problema llevar nuestros productos”.

A pesar de que la firma concentra su mayor número de unidades en la capital del país, Ruiz Patiño todavía ve oportunidades de expansión en esa zona. “Hay muchas delegaciones y colonias que no tienen un Tizoncito y creemos que podemos llegar ahí, con mucho orden y mucha organización”.

Sin embargo, la gran apuesta son las franquicias regionales, es decir, que un franquiciatario se haga cargo de toda una zona, en la que abra las unidades que sean necesarias para atenderla. “Para Occidente hemos pensado tener a alguien que atienda Jalisco, Colima, Nayarit, también en cada región tener un centro de distribución para abatir costos”.

Lourdes Leyva estima que la inversión para una franquicia de taquería va de 2.5 a tres millones de pesos, para un local de 120 a 170 metros cuadrados. La experta ve potencial para este tipo de negocios a lo largo del país. “En Sinaloa, el taco al pastor no es muy atractivo, ellos son más de tacos de pescado y marisco. En Sonora y Monterrey, sus taquerías son más de arracheras y fajitas, en embargo, El Bajío y centro del país, son perfectos para colocar taquerías”.

El directivo de El Tizoncito señala lo podría ser uno de los elementos para el éxito: “Nosotros buscamos un franquiciatario que quiera crecer con nosotros, que no abra un Tizoncito, sino 10 o 15. Que tenga experiencia y que quiera operar y estar al pendiente del negocio”.

Ricardo Ruiz Patiño tomó el cargo en abril 2015, año en que la empresa abrió cuatro sucursales más. Su responsabilidad es homologar la operación de todas las unidades, vigilando sobre todo la calidad de los productos. Uno de los insumos principales es la carne, en este caso cabeza de lomo, que les provee Sam’s Club.

Como parte de la diversificación de su negocio, El Tizoncito ha incursionado en el mercado minorista con algunos productos envasados, como salsas y frijoles refritos, los cuales ya se venden en Superama y Sam’s Club, y próximamente en Comercial Mexicana.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario