Kids&Us, la franquicia de enseñanza de inglés que toma fuerza después de la pandemia

Foto: Especial

Las franquicias fueron los negocios más resilientes durante la pandemia; sin embargo, ante las restricciones sanitarias y el cierre de escuelas, los negocios dedicadas a la educación tuvieron que adecuar su modelo, ejemplo de ello es Kids&Us.

La franquicia española de enseñanza de inglés para niñas y niños se vio obligada a migrar a un formato digital y dejar de lado su modelo de aprendizaje presencial.

Mireia Casas, directora de operaciones de Kids&Us comenta que durante los dos años de pandemia la franquicia se tuvo que adaptar a diferentes formas de trabajar, una o dos semanas hacían la diferencia y cada país implementada medidas de sanidad diferentes.

Sin duda, el impacto más fuerte fue en México, porque el cierre total de escuelas evito continuar con el modelo de negocios presencial, que era el estandarte de la franquicia.

“Tuvimos que tomar una decisión, o seguíamos en la incertidumbre y esperábamos o éramos arriesgados”, optaron por la segunda opción, comenta Mireia.

A nivel internacional las franquicias implementaron dos modelos: 100 en línea o blending, que combinaba lo digital y presencial.

“Estas soluciones nos permitían no cerrar los centros y establece medidas de seguridad, como tener menos alumnos dentro del aula, en vez de venir cada semana, venían una sí y una no”.

La franquicia en México

En México la situación fue diferente, porque las escuelas permanecieron más tiempo cerradas, 18 meses, tiempo en que el modelo tuvo que ser completamente en línea. Se crearon dos plataformas, una para los más pequeños y otras para los adolescentes, pues no se podía tener a los pequeños mucho tiempo frente a la pantalla, se distraían, había que implementar juegos que les ayudará a estar más atentos.

“Cuando hablamos de un formato online, la capacidad de atención y el tiempo que puedes estar pendiente o teniendo una clase tiene que ser menor”.

Mireia destaca que se perdió el 40% de los alumnos, pues al no haber ayuda del gobierno para las empresas y empleados, como un seguro de desempleo, impactó en la economía de los mexicanos y por ende en las actividades extracurriculares, como aprender un idioma.

“Lo hicimos muy rápido, tuvimos muchas debilidades, sin duda, pero muy contentos de que hemos sobrevivido. En México, uno de los países más castigados por pandemia, hemos logrado mantener la oferta, perdimos muchísimos niños pero no hemos cerrado ningún centro”.

Después de dos años de pandemia, la franquicia, que tiene un costo de inversión de 2 millones 500,000 pesos, abrirá un nuevo centro en Puebla y busca llegar a los niveles prepandemia. “Nuestro objetivo es que esta pandemia, en el negocio Kids&Us solo haya tenido el impacto de un año”.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario