Exportar su concepto, el objetivo

Foto EE: Araceli López

Los más de 53 millones de hispanos que viven en Estados Unidos siguen siendo un anzuelo para las franquicias mexicanas y para inversionistas que deseen diversificar su portafolio. México, por otro lado, es también tierra de oportunidades para firmas extranjeras, varias de las cuales, como The Counter, alistan su arribo a este país, lo que tendrá un impacto en la economía y el empleo.

Roberto Latwik, director de Franquicias Internacionales de Feher & Feher, recordó que, según una encuesta realizada por esa consultoría, seis de cada 10 franquicias mexicanas quieren internacionalizarse hacia Estados Unidos y América Latina. Esa firma tiene estimado apoyar de seis a 10 empresas para que cumplan su cometido. De las más de 1,300 franquicias que hay en México, cerca de 30 tienen operaciones en el extranjero.

Explica que, dependiendo del modelo, llevar una franquicia a otro país puede tener un costo promedio de 35,000 dólares, tan sólo para cuestiones legales. “La demanda de requisitos legales en Estados Unidos es mayor, lo que lo hace complejo. La ventaja de ir a América Latina es que si tienes un marco legal bien establecido en México, prácticamente aplica para el resto del continente”.

Por tratarse de países donde la tradición de franquicias es fuerte, el reto más grande en ambos lados del continente es dar a conocer el producto o servicio, por ello Latwik aconseja a los franquiciantes a tomarse su tiempo para estudiar los mercados, incluso pasar un tiempo en esos países para entender el concepto y adaptarlo.

Pero no todo es exportar el concepto. México podría recibir en los próximos años una fuerte inversión con el arribo de al menos ocho firmas. La que llegará en los próximos meses al Distrito Federal y el Estado de México, bajo el concepto de franquicia maestra, es The Counter, empresa estadounidense especializada en hamburguesas que, estima Latwik, podría generar hasta 250 nuevos empleos con la apertura de 16 unidades.

Feher & Feher también impulsa inversiones bajo el concepto de “llave en mano” en el que el inversionista mexicano pone el capital y la consultoría abre y administra la franquicia en Estados Unidos. En este modelo “se internacionaliza la inversión, más no el concepto”, explica Roberto Litwak.

ASEGURAR EL ÉXITO

El éxito de la internacionalización de una franquicia depende de varios factores, como estudiar el mercado y tener los socios indicados. Roberto Latwik recuerda que hace poco más de 20 años, Subway, que operaba en México, tuvo que retirarse y tiempo después regresó con mayor éxito. Hoy cuentan con cerca de 900 establecimientos.

“La internacionalización no es una decisión que se tome de la noche a la mañana. Demanda muchos recursos económicos, tiempo y una estructura adecuada para hacerlo. No puedes estar medio ‘embarazado’. Lo haces o no lo haces, porque es un experimento muy costoso”, comenta.

Además de planear, hay que asegurarse que la propiedad intelectual esté protegida en México y en cada país al que se pretende llegar. También hay que saber bajo qué modelo se va a internacionalizar: franquicia maestra o el desarrollador de marca. El primero permite subfranquiciar, el segundo no.

Una vez conocido el modelo se tiene que crear el marco legal adaptado a las leyes del país en cuestión, tanto lo que se refiere a franquicias, como a la operación y giro del negocio. Se tiene que tener una estructura que soporte a la franquicia del socio internacional y sobre todo, saber escoger a éste.

“Es complicado encontrar a las personas interesadas en invertir. El franquiciante debe tener mucha disciplina para que, si la persona no es la correcta, deje el cheque en la mesa, porque la mayoría de los casos viene porque no se escogió al socio correcto”, advierte Litwak

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda/ El Empresario