Empresarios vs pobreza

En el año 2016, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) lanzó un reporte sobre la Medición de la Pobreza a Nivel Nacional, estableciendo que 43.6% de los mexicanos viven en condiciones de pobreza . Esto representa alrededor de 53 millones de mexicanos; casi la mitad de la población nacional.

Los programas de desarrollo social a los cuales se destinan grandes partidas del presupuesto, y de los cuales en algunos casos no se tiene un impacto contabilizado, son una de las únicas posibilidades para sobresalir cuando se encuentra en esta lamentable condición económica. Pero si tomáramos una partida que ayude a los mexicanos a emprender, o bien, a micro emprender, otra sería la situación de nuestro país. La fórmula está comprobada: si hay empleos, la pobreza disminuye. Por ello, los empresarios debemos buscar desde ya este objetivo: brindar nuevas oportunidades.

Tomando en cuenta la propuesta anterior, hay proyectos que desde hace un par de años impulsan empresas privadas (en su mayoría), para darles a los padres de familia y a los jóvenes, nuevas oportunidades para salir adelante por medio de proyectos que dignifiquen su condición y bajo las cuales, no sólo ellos, sino sus familias puedan aspirar a salir adelante por medio de trabajo. Ejemplo de ello son las Franquicias con Impacto Social (FcIS), bajo la modalidad de Micro franquicias.

Una micro franquicia “permite que personas que aún no han desarrollado habilidades técnicas o de emprendimiento, puedan ser dueñas de su propio negocio, invirtiendo relativamente poco dinero y aportando al contexto local”, según Eikin Garavito de la Revista Digital Semana Sostenible .

Las características para este modelo son parecidas a las de las franquicias, pero hay dos grandes diferenciadores, ya que el modelo está pensado para generar oportunidades económicas en la población de la base de la pirámide, además de que mantiene un interés genuino por disminuir la pobreza.

Hagamos cuentas sobre algunas de las ventajas de crear un modelo de micro franquicia:

  • Permite el crecimiento empresarial con recursos de terceros
  • Abre la puerta a posicionar una marca en tiempos y territorios no rápidamente alcanzables para una figura jurídica tradicional
  • Reducción de riesgo al operar un negocio acreditado
  • Acceso a experiencia, tecnología y know-how
  • Formación, entrenamiento y soporte
  • Transfiriere modelos operación y administración comprobados
  • Dan Acceso a economías de escala al aprovechar procesos de compra en volumen
  • Acceso a una red de personas con habilidades, contactos en continuo crecimiento y con objetivos similares

Ahora, si unimos esfuerzos entre empresas dedicadas al otorgamiento de franquicias, podemos obtener la siguiente cifra:

La Asociación Mexicana de Franquicias, afirma en su último reporte anual (2017) que en México hay más de 1500 marcas y que, en promedio, una franquicia ofrece alrededor de 10 empleos; si 10% de éstas, adecuaran un modelo de franquicia a micro franquicia, estaríamos generando 1500 empleos más y beneficiando alrededor de 1500 familias. Si estableciéramos que en cada familia hay cinco integrantes, en total serían 6,000 personas las que se verían beneficiadas, aproximadamente. Claro que esto depende de muchos factores, así como circunstancias precisas; pero si empezamos, si sólo damos los primeros pasos, seguramente cambiaremos el panorama en un par de años.

Las matemáticas nos dan la razón. El empresario tiene mucho que hacer, si es que quiere estar comprometido con la sociedad y ser más socialmente responsable. La igualdad social es una de las temáticas más complejas en este mundo y las posibilidades de disminuirlo tienen que estar en nuestras manos, no hay que depender de programas sociales o de dádivas gubernamentales: hay que trabajar juntos en un México sin pobreza.