Emprenda en el mundo de las alitas

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Aunque ya hay varios establecimientos de alitas en México, poner un negocio de estos alimentos sigue siendo una excelente opción porque su popularidad ha aumentado en los últimos años.

Héctor Bárcena, durante su estancia en Vancouver, Canadá, solía consumir frecuentemente alitas; por lo regular asistía los miércoles, porque era más económico, en una ocasión decidió ir un día diferente y se dio cuenta de que el precio cambia mucho y el costo era muy elevado; desde ese día se propuso que al regresar a México pondría un negocio de alitas donde él y sus amigos pudieran ir todos los días.

Así surgió Vancouver Wings en el 2009, franquicia de alitas que se caracteriza por hacer las alitas accesibles para todos, “porque hay que competir siempre, con buena calidad, pero con precios muy cuidados y bajos, para que puedas ir cuantas veces quieras en una semana y no te acabes tu quincena en eso”, mencionó en entrevista con El Economista Iván Rubio Muñoz, director de Mercadotecnia de la empresa.

Aunque son ya varios los establecimientos de alitas en México, poner un negocio de estos alimentos sigue siendo una excelente opción porque su popularidad ha aumentado en los últimos años y a la fecha están registrados en el Directorio Estadístico de Unidades Económica del Instituto Nacional de Estadística y Geografía 430 negocios que comercializan este alimento.

Los estados donde más se consume son el Estado de México (89 establecimientos), la Ciudad de México (64), Jalisco (50) y Chihuahua (35), de acuerdo con datos del Inegi. Además, la mayoría de los negocios cuenta con entre uno y cinco empleados, seguidos de los locales con 35 trabajadores y hasta 50.

Wings Army es otro ejemplo de cómo el mundo de las alitas está conquistando México. Desde su creación en Guadalajara en el 2005, suma ya 161 sucursales distribuidas en la República Mexicana y se han caracterizado por vestir al negocio con un concepto militar. La franquicia ha crecido rápidamente, 13% anualmente y abre una unidad y media por mes.

Las Alitas son las pioneras en el sector mexicano. Nacieron en 1995 en una pequeña cabaña en Guadalajara, donde se comercializaban variedades de alimentos, pero después de escuchar al cliente decidieron vender sólo alitas, y aunque un incendio consumió el negocio, tres años después se convirtió en franquicia.

Actualmente Las Alitas cuenta con cerca de 80 franquicias en la República Mexicana y tienen presencia en Estados Unidos y Centroamérica.

Vancouver Wings también ha conquistado mercado extranjero y cuenta con una sucursal en San Diego, Estados Unidos y a la fecha son las únicas que han llegado a España, a la ciudad de Murcia. “Somos la primera franquicia Mexicana de alitas que ya está en la Unión Europea”.


Propio o Franquicia

Existen dos formas de poner un negocio de alitas: propio y franquicia. La primera no requiere mucha inversión, tan sólo se necesita contar con los instrumentos necesarios; freidora o asador, gas, local o puesto, materia prima como alitas y salsas de sabores y un excelente servicio. Las ganancias pueden ser de hasta 70 por ciento.

La segunda opción, aunque requiere una inversión promedio de 1 millón y medio de pesos, asegura un porcentaje de ganancias y como se obtiene el know-how y renombre de la empresa, se tienen clientes asegurados.

En México existe gran variedad de franquicias entre las cuales se puede elegir:Wingstop, Wings Army, Wings Factory, Las Alitas, Buffalo Wild Wings, Vancouver Wings y Wingman; el monto de inversión varía dependiendo del tamaño del local y tipo de franquicia y ronda de los 800,000 pesos hasta los 7 millones de pesos y el retorno de inversión se obtiene en un periodo estimado de 12 a 24 meses.

Local temático

Tener un concepto en el negocio de las alitas es sinónimo de distinción. La mayoría opta por un concepto deportivo o tipo bar, por ejemplo Wix Man crea una atmósfera deportiva en sus locales, “todos los fines de semana hay un sport plan”, dijo Eduardo Castellanos, líder del proyecto.

Vancouver Wings se decidió por un concepto familiar, iluminado y seguro, incluso desarrollaron un menú para niños, “porque nos percatamos de que los clientes ya tienen hijos, entonces dijimos ‘vamos a darle un lugar donde también sus niños puedan ir’”.

También se trabaja en el desarrollo de un menú en braille para personas invidentes, esto porque la empresa busca hacerle honor a su eslogan, “Las alitas para todos”, no sólo por el lado del precio sino de la inclusión.

Promociones y salsas

Si algo caracteriza a las alitas es su salsa, sin duda las de BBQ son las preferidas por los comensales; sin embargo, como negocio se requiere contar con variedad, desde dulces hasta picosas.

Wing Army ha creado sus propias salsas, incluso ganó un premio durante el National Buffalo Wing Festival en Nueva York por sus salsa Cajún, elaborada con diferentes especias y un toque de jugo de limón.

Por otro lado Vancouver Wings cuenta con la salsa más picosa (un millón Scoville, medida de picor), quienes consumen esas alitas reciben un certificado diciendo que "sobrevivió al nivel cinco" y su foto se coloca en el muro de sobrevivientes.

Otra forma de conquistar a los comensales es con promociones, desde días especiales donde se consiguen descuentos en alitas hasta cerveza al 2x1 o tarros gratis.

“Próximamente en Vancouver Wings ya no venderemos las alitas por piezas, porque puede variar de tamaño, ahora se va a empezar a vender por peso, para que nadie reciba menos de lo que está pagando".

Ante el boom de las alitas, los negocios se han visto en la necesidad de agregar a la carta otros alimentos, como papas y tiras de pollo.

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CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario