Desarrollo de proveedores mitiga depreciación cambiaria

Juan Manuel Gallástegui, director general de Gallástegui Armella Franquicias. Foto EE: Natalia Gaia

Contar con proveedores nacionales quitó al sector de franquicias la presión de la volatilidad cambiaria, asegura Juan Manuel Gallástegui, director general de Gallástegui Armella Franquicias, quien descartó que se presenten incrementos de precios al consumidor final en esa industria, debido al fortalecimiento del dólar.

“En 1994, hasta los vasos de cartón se exportaban. Desde la crisis de ese año, el sector franquicias ha venido desarrollando proveedores nacionales. McDonald’s, por ejemplo, desarrolló un proveedor de cocinas en San Luis Potosí”, recuerda.

La cadena de hamburguesas tiene como proveedor a Kitchen Equipment, que tiene una planta en San Luis Potosí. De acuerdo con el corporativo, más de 90% de sus proveedores son mexicanos; cada año requiere más de cuatro millones de kilos de carne, que son provistos por American Beef, desde su planta de Chihuahua. Otros proveedores son Lala, Jugos del Valle y Bimbo. Los productos que importa son papas a la francesa y aderezos, que llegan de Canadá y Estados Unidos, respectivamente.

El desarrollo de proveedores debe ser algo fundamental, que fortalezca el mercado interno y nos quite el atavismo que tenemos con el tipo de cambio, el cual se vuelve contra nosotros al pensar que todo debe estar más caro”, señala el especialista, y agrega que “no deberíamos esperar incrementos de precios. Se darán en la medida del impacto de la inflación nada más”.

Y cuando no hay proveedores….

Cuando no se cuenta con proveedores nacionales, el impacto de la variación del tipo de cambio es inevitable, y se requieren medidas, como la diversificación del mercado, para mitigar ese impacto.

Eduardo Da Silva, chef propietario de Da Silva Panadería Artesanal, comenta a través de un correo electrónico que muchas de sus materias primas son importadas. La depreciación “si nos afecta, no podemos ajustar los precios con la frecuencia que nos suben los costos y tenemos que absorber esos incrementos, lo cual afecta nuestros ingresos”, expone.

El emprendedor indica que si la cotización del dólar llega a los 20 pesos “eventualmente tendremos que volver a ajustar –sus precios- y es posible que afecte las ventas”.

Descarta cambiar las materias primas para mitigar el impacto por lo que “habrá que aguantar y buscar alternativas mercadológicas que nos ayuden… (pero) si no ajustamos los precios, vamos a tener una carga muy fuerte que sin duda afectaría nuestros flujos de manera directa y podríamos enfrentar una crisis grave”, advierte.

Exportar, la alternativa

Cerveceros artesanales de Michoacán dijeron a Quadratín que el alza constante del dólar los ha obligado a limitar su producción y a elevar sus precios considerablemente. Esos micronegocios importan de Estados Unidos y Canadá insumos como maltas, lúpulo, levadura, vidrio y maquinaria.

David Velázquez, de la cervecería La Bru, dijo a la agencia que si antes pagaban la malta a 900 pesos, ahora lo hacen a 1,200 pesos, por lo que han tenido que aumentar hasta 10% sus productos.

Jaime Andreu Galván, director comercial de Cervecería Primus y vocero de la Asociación de la Asociación de Cerveceros de la República Mexicana (Acermex), reconoce que desde inicio del año, empresas afectadas ha ajustado entre 5 y 15% sus precios.

Sin posibilidad de desarrollar proveedores, Primus importa sus botellas de Estados Unidos, con un aumento considerable de precio. Producir cerveza artesanal es tres veces más caro que el producto industrializado, por el impuesto que pagan, subraya Andreu Galván, quién encabeza una cruzada para convencer a las autoridades y legisladores de modificar el gravamen que pagan.

“El marco fiscal no es favorable y, cuando existen fenómenos como éste, la afectación es mayor”, dijo el emprendedor. Considera que la exportación podría equilibrar la balanza en las finanzas de los cerveceros, por lo que ya trabajan con ProMéxico para llevar, este año, sus productos a Estados Unidos y Alemania.

Cervecería Minerva importa sus insumos de Europa. La afectación de la paridad cambiaria ha sido menor, por lo que no ha subido sus precios. Jesús Briseño, su fundador, ve lejano todavía el desarrollo de proveedores locales.

No obstante, las 80 microempresas agrupadas en la Asociación de Cerveceros de la Baja, que cerraron 2015 con una producción de tres millones de litros, aseguraron a la agencia Notimex que cuentan con un banco de levaduras con la Universidad Autónoma de Baja California, lo que les ha permitido ser autosuficientes. Ocho empresas de esa agrupación ya exportan a Hong Kong.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario