Cafetería, un negocio que ni la competencia derrumba

Foto: Shutterstock

La innovación, exigencia y tipo de café que se ofrece hacen la diferencia para tener una empresa exitosa dedicada al café

El consumo del café ha aumentado más de 100% en los últimos años, al pasar de 640 gramos por persona anual en el 2000, a 1.7 kilogramos en el 2014, de acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación y aunque en colonias como la Roma y Condesa en la Ciudad de México es común ver cafeterías casi en cada esquina, el negocio sigue siendo redituable.

“Sí hay bastante competencia; sin embargo, la industria de las cafeterías sigue creciendo de manera anual alrededor de 20 por ciento. Es un tema de negocio porque el café es un producto altamente rentable”, menciona Juan Pablo Hernández, director general de Coffee Matters México.

“Para hacer un expreso se necesitan entre 6 y 7 gramos, cantidad que tiene un valor entre 3.5 o cuatro pesos al usar nuestro café que cuesta 500 pesos el kilo, que en colonias como la Roma y Condesa se llega a vender hasta en 40 pesos”, precisó.

De acuerdo con un estudio sobre consumo de café realizado por Feebbo, 96% de los entrevistados les gusta el café, 3% le da igual y 1% le desagrada el sabor.

El mismo estudio señala que 55% de los encuestados consume a diario café; 35%, una vez por semana; sólo 6%, rara vez. Además, 37% gasta entre 15 y 25 pesos al día; 31%, menos de 15 pesos.


Abra su negocio

Existen diversos conceptos para abrir una cafetería, desde la tradicional, hasta la más moderna que ofrezca un concepto innovador y orgánico, donde los amigos se reúnan o simplemente para pasar por una taza antes de llegar al trabajo.

La inversión que se requiere para abrir una cafetería depende del concepto y puede ir desde 500,000 pesos hasta 3 millones, con un margen de utilidad de 10% a 20%, de acuerdo al tipo de negocio que se desee manejar.

“Un local de 30 a 50 metros cuadrados que ofrezca bebidas y un menú básico cuesta desde 400,000 a 600,000 pesos de inversión. Un espacio entre 80 y 130 metros cuadrados, donde se venda un menú más elaborado, puede costar desde 1 millón y medio de pesos hasta 3 millones”, precisa Juan Hernández.

Mientras que franquicias como Café Punta del Cielo e ­Imbranato Caffè van desde 125,000 pesos hasta 280,000 pesos.

Abrir una cafetería es un buen negocio; sin embargo, se requiere el asesoramiento de expertos que ayuden a adquirir el mejor equipo, a fin de que soporte el flujo de comensales y/o crecimiento del comercio.

“La competencia es cada día más alta por lo tanto la innovación y la exigencia son un punto fundamental en la creación de negocios gastronómicos. Contar con un lugar estratégico —como en colonias de alto flujo o cercano a oficinas— también es fundamental, así como la capacitación del personal y una buen servicio”.

El negocio es enviarlo

Aunque las cafeterías son un buen negocio, Ángel Gutiérrez y su esposa Gizella Ortiz vieron un nuevo mercado en el comercio electrónico al ofrecer café a domicilio por suscripción. “Somos muy cafeteros y se nos acababa seguido, ir hasta el centro de Saltillo, ­Coahuila, localidad en la que viven, por una bolsa en la noche nos era imposible, ahí surgió la idea hace tres años”.

Los esposos, diseñador y administradora de empresas, decidieron desarrollar el proyecto a la par de sus trabajos actuales y así crearon Konffee, que ofrece servicio de envío de café molido cada 15 o 30 días.

Se envían dos bolsas de 500 gramos, promedio de consumo en una casa con dos personas que toman café por la mañana y tarde, pero también existen suscripciones mensuales con un costo de 170 pesos por el envío de una bolsa de medio kilogramos, los pagos pueden realizarse con tarjeta bancaria, PayPal o en 7-Eleven y Oxxos.

Konffe surgió en el 2014 y en ese entonces no existían muchas marcas de café que vendieran el producto por internet en México, aunque la tendencia ya existía en Estados Unidos.

Ángel Gutiérrez dice que actualmente sólo hay cinco empresas mexicanas en línea dedicadas exclusivamente a la venta de café, “son pocas porque hemos visto que el mercado todavía no lo está aceptando con tanta benevolencia. En uno o dos años esas empresas van a ser de las primeras en tener éxito”.

La empresa facilita la compra de café y su nicho son aquellas personas que trabajan todo el día, llegan en la noche y no tienen tiempo de comprarlo. “Yo te lo envío, ése es mi negocio”.

Actualmente Konffee, que es una mezcla de palabras; confortable y caffee que al pronunciarlo en español se escucha “con-fe”, vende grano de Monterrey, pero se encuentra trabajando para ofrecer productos de Chiapas y Oaxaca que no se comercializan en tiendas de autoservicio. Además, realizan envíos a toda la República Mexicana y Estados Unidos.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.