La inversión de disponibilidades

Hablando de la administración de los flujos de efectivo de las empresas, existen dos vertientes: la primera se refiere a aquellas circunstancias en las que la empresa tiene flujos de efectivo limitados suficientes para la operación e incluso necesita de financiar sus operaciones mediante préstamos; la segunda es aquella en la que las operaciones generan flujos de efectivo excedentes.

Algunas empresas con negocios cíclicos, tienen las dos circunstancias, dependiendo del momento en el que se encuentre, podrá estar en el de producción de niveles de inventarios, necesarios para la época de venta en la que recuperará los flujos invertidos en el primer ciclo.

En este artículo hablaremos de la circunstancia en la que la empresa tiene flujos de efectivo excedentes, ya sea por que está en el momento de recuperación de los flujos invertidos en el ciclo anterior y necesita guardarlos para el siguiente ciclo de producción, por que la administración es muy conservadora y tiene como política tener en tesorería el efectivo suficiente para financiar varios meses de operación, o por que está guardando recursos para ampliar la capacidad de operación un nuevo negocio o el pago de dividendos.

En cualquiera de las circunstancias la administración de la empresa tiene la obligación hacia los accionistas e interesados en mantener los recursos de la empresa en un estatus productivo, es decir que estén generando rendimientos a la empresa.

Para esto, la administración deberá decidir que instrumentos de inversión otorgan los mejores rendimientos en línea con las expectativas de la empresa. Es decir que deberá tomar la decisión basado en los siguientes criterios:

  1. El plazo mínimo y máximo al cual deberán estar invertidos. En su caso la mezcla de plazos adecuada para mantener la disponibilidad del dinero para la operación, eventualidades y requerimientos futuros.
  2. El rendimiento mínimo y máximo requerido para cada tipo de inversión y plazo.
  3. El grado aceptable de exposición al riesgo para la empresa y sus inversionistas.
  4. Las limitantes impuestas por la administración en cuanto a las inversiones aceptables y cuales no son aceptables.
  5. Las limitantes impuestas por las regulaciones específicas a las que esté sujeta la empresa.

Teniendo estos criterios en consideración, la administración de la empresa tendrá que allegarse de toda la información relativa a los instrumentos de inversión que pueda tener a su alcance. Dentro de los tipos de inversión que existen en el mercado actualmente están los siguientes:

En bancos:

  • Depósitos en cuenta corriente (chequera) con generación de intereses
  • Depósitos a plazo a tasa fija (pagarés)
  • Depósitos a plazo a tasa variable
  • Depósitos de liquidez inmediata
  • Portafolios de inversión

En casas de bolsa:

  • Inversión en acciones de empresas colocadas en bolsa.
  • Inversión en instrumentos de deuda de empresa que están colocadas a través de una bolsa de valores (pagarés, bonos de deuda, otros)
  • Inversión en el mercado de instrumentos derivados (futuros, opciones, etc.)
  • Otras inversiones:

  • Metales preciosos
  • Inversiones directas en otras empresas
  • Inversiones en negocios conjuntos (joint ventures)

Todos estos tipos de inversión tienen diferentes grados de riesgo y rendimiento, es necesario recordar la regla de oro del inversionista, “a mayor rendimiento, mayor riesgo”. El administrador o encargado de la tesorería de la empresa, deberá no solamente allegarse a la información suficiente, sino que también deberá asesorarse con los expertos en cada uno de los tipos de inversión, con objeto de que la decisión que se tome sea basada en la mejor información.