6 básicos de finanzas personales ante Covid-19

Ante la aparición del Covid -19 y el confinamiento derivado por la pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), los principales impactos económicos en América Latina y México han sido tales que de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal) Latinoamérica se contraerá 5.3% en 2020, lo que generará casi 11.5 millones de nuevos desempleados y casi 30 millones más de pobres.

Cortes en la cadena de suministro que provocan interrupciones en la operación y cierre de fuentes de empleo, reducciones en la productividad y las ganancias de los pequeños y medianos negocios, atrasos en la cobranza de las cuentas por cobrar que se mantienen derivadas de préstamos o ventas a crédito, reducciones o aumentos en los precios de mercado de los bienes genéricos, cierres temporales o permanentes de instalaciones y puntos de venta, problemas de liquidez para hacerle frente a compromisos de pasivos, dificultades para obtener financiamiento y mayor volatilidad en los valores de instrumentos financieros; son algunos de los problemas financieros derivados de esta situación.

En sus últimas estimaciones la Cepal calcula que la economía mexicana estará entre las más afectadas con una caída de 6.5%, pero ante las interrogantes de: ¿Cómo se traduce esta contracción al bolsillo de los mexicanos? y ¿Cuáles son los retos que conlleva nuestra economía familiar? a continuación, algunos tips básicos para cuidar nuestro patrimonio financiero ante la crisis:

1. Cuidar la Salud

El objetivo fundamental del aislamiento social, dictado por las autoridades de salud, es precisamente cuidar la salud de las personas ante el agresivo contagio del virus. Sin embargo, más allá de cumplir con el confinamiento y atender a todas las recomendaciones de prevención, es necesario tener un plan de cuidado a la salud que implica: tener en regla y en un lugar disponible los documentos relativos a los derechos que se tiene a recibir de los servicios de seguridad social por parte del estado, mantener un conocimiento pleno de los servicios a los que se tiene y en el caso, de contar con un seguro de gastos médicos mayores, saber a dónde acudir si requiere utilizarse, todo lo anterior en el entendido de que la enfermedad derivada del Covid-19, en caso de requerir hospitalización y cuidados mayores, puede alcanzar un costo promedio de 350,000 pesos.

2. Hacer un Plan de liquidez

Como medidas de mitigación, a problemas derivados por falta de liquidez, las autoridades locales y federales han instaurado acciones de diferimiento del pago de obligaciones como: tenencias y verificaciones, entre otras, que sin duda benefician los flujos de dinero de salida. En este caso, es importante tener presentes las fechas otorgadas en prórroga, ya que, de no cumplir al vencimiento, se tendrá que hacer un gasto adicional al tener que pagar recargos.

Por su parte, las instituciones bancarias han diseñado esquemas de apoyo a las finanzas de los cuentahabientes a través de diferir los compromisos de pago de: saldos de tarjeta, créditos personales e hipotecarios, entre otros. Sin embargo, de igual forma, se debe tener mucho cuidado con las fechas de obligación de pago, ya que el no cumplimiento ocasiona mayor erogación de intereses moratorios y, sobre todo, puede afectar el historial crediticio por incumplimiento.

3. Evitar gastos innecesarios

Uno de los problemas que sucede cuando existe información indistinta en diferentes medios; es un alto grado de incertidumbre; situación que influye en las personas para tomar decisiones de compra que afectan su economía, por ejemplo: las compras de pánico, que lo único que provocan es un desabasto de insumos y un incremento de precios ya que la demanda es muy superior a la oferta. Al respecto, es importante escuchar a las autoridades y agrupaciones comerciales, que han declarado que no se prevé un problema de desabasto de insumos a nivel nacional.

4. Considerar Opciones de Inversión

Dentro de los problemas esperados por el cierre de empresas y negocios; debido al confinamiento; muchas de éstas no pueden soportar el pago de nómina al no tener ingresos, lo que repercute en recortes de personal para frenar el pago de sueldos y la carga social, derivadas de una relación laboral. Al respecto, las personas que reciban el pago de su finiquito deben administrar dichos recursos hasta que cuenten nuevamente con una fuente de ingresos; dicha administración puede hacerse a través de la apertura de una inversión en instituciones bancarias u otras alternativas como fondos de inversión a través del mercado de valores.

En una decisión de inversión, es necesario tener presente; el contar con la asesoría de los propios intermediarios financieros; así como tener presente que el problema de la pandemia Covid-19, en ningún caso, puede ser causante de la quiebra de los intermediarios financieros regulados, participantes del Sistema Financiero Mexicano.

5. Recurrir a los apoyos económicos

El Gobierno Federal, a través de algunos programas de apoyo, ha contribuido a recuperar la actividad económica; destinando recursos financieros para grupos vulnerables económicamente, así como a la micro y pequeña empresa. Dichos apoyos, en la familia, deben ser destinados para satisfacer necesidades primarias y en el caso de los empresarios, ser utilizados para reinventarse con nuevos esquemas y modelos de cumplimiento en sus operaciones comerciales.

6. Considerar la educación en el presupuesto

Por último y, no menos importante, la educación en México ha encontrado nuevos retos de cómo continuar con el proceso de enseñanza-aprendizaje, actividad que debe estar presente en la redefinición de los presupuestos personales. Esta crisis representa un parteaguas en este ámbito, ya que el logro de mayores conocimientos, sin duda permitirá escalar mejores posiciones de empleo, con grandes sacrificios presentes para obtener mejores frutos en el futuro.

*Leopoldo Figueroa, experto en finanzas y catedrático de posgrado de la EBC

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