Las finanzas personales ante la coyuntura política y el tipo de cambio

Hoy que la efervescencia política toca a la puerta de millones de mexicanos motivada por la como antesala de la sucesión presidencial, dos grandes fantasmas rondan sobre éste agobiado México, cansado de tanto vaivén económico dentro y fuera de nuestras fronteras.

Por un lado, las negociaciones de Tratado de Libre Comercio de América del Norte también conocido como “TLCAN” o “TLC”, no se les ve indicio alguno de que lleguen a una conclusión antes de las elecciones presidenciales como se tenía pensado; provocando así mucho ruido en materia de finanzas, negocios e inversiones.

Por otra parte, la cercanía del cambio de gobierno inquieta a los mercados internacionales; ya que México se encuentra parado ante una gran disyuntiva debido a que el resultado y las acciones que tome nuestro futuro mandatario; tendrán un gran efecto en materia de crecimiento económico, desarrollo y bienestar social de más de 127 millones de mexicanos.

Política Económica: incertidumbre y riesgo

Dicho impacto, obedece a la incertidumbre y al riesgo percibido por inversionistas, empresarios, analistas y el público en general, por las medidas que pueda tomar en próximo mandatario de México en la conducción económica, política y social de nuestro país.

Venezuela, Brasil y Argentina, por citar sólo unos ejemplos, son naciones que de la noche a la mañana han dado vuelcos en el bienestar de sus pobladores, debido a que las directrices de política económica seguida por sus presidentes han colapsado a dichas naciones hundiéndolas en devaluaciones e inflación.

En otros casos como el de Estados Unidos (EU), la toma de decisiones estratégicas ha hecho resurgir a otros países combativamente. A nivel mundial; la competencia en los mercados se torna día a día más intensa; sobre todo porque EU busca conservar su hegemonía en materia económica compitiendo con países productores muy fuertes como China, Alemania, Francia y Japón, principalmente.

Anticiparse a los sucesos

La situación antes descrita; se verá materializada en la fluctuación de dos elementos o variables económicas de gran impacto en la economía de los mexicanos; el tipo de cambio y la tasa de interés.

Para protegerse de alguna forma, hay que anticiparse al resultado de los sucesos y comenzar con el saneamiento de nuestras finanzas personales, para cual es necesario, aplicar los siguientes pasos:

  1. Saber cuál es el monto mensual total de los ingresos que percibimos (sueldo o salario, honorarios o cualquier otra fuente de ingreso).
  2. Definir cuáles son los gastos en los que incurrimos diariamente, desde gastos básicos (alimentación, transporte, vestido, etc.); gastos productivos y de inversión para incrementar nuestro patrimonio (reparación de la casa, educación, compra de una licuadora, refrigerador, automóvil, etc.); gastos de salud física y mental (medicinas, visitas al doctor, estudios clínicos o de laboratorio, etc. gastos en diversión (cine, comidas familiares o con amigos, viajes, paseos, etc.); y finalmente gastos improductivos y desembolsamos que no benefician en nada (multas, recargos, pago de intereses, ropa que no usamos, etc.).
  3. Separar un 10% para el ahorro.
  4. Recortar lo que más podamos gastos improductivos y algo muy importante... tener cuidado con los gastos con tarjeta de crédito porque si te has fijado, los intereses están subiendo continuamente y subirán un poco más al menos en el corto plazo. Así es que trata de esforzarte y frena el uso del “plástico”.
  5. Poner atención en la tasa de interés que estas pagando y de manera específica en el Costo Anual Total (CAT) que tiene tú banco, ya que éste costo, es la tasa de interés real que pagas por el financiamiento al sumar comisiones y demás comisiones que en ocasiones desconocemos.
  6. Buscar un banco que te ofrezca un CAT anual menor al que tienes y si puedes, cambiar tú deuda a ese banco, si le platicas a un ejecutivo de tú situación, te mejorará la tasa con tal de que te cambies con ellos

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* El autor ex experto en Finanzas y Catedrático de Posgrado en la Escuela Bancaria y Comercial (EBC)