La importancia de la ética empresarial

La ética empresarial es algo de suma importancia en todas las empresas porque es indispensable para que su éxito sea completo.

La ética es la disciplina filosófica que estudia el bien y el mal y sus relaciones con la moral y el comportamiento humano. La ética empresarial es, pues, la rama de la ética que se ocupa de atender las cuestiones morales en la actividad empresarial.

La ética empresarial es algo de suma importancia en todas las empresas porque es indispensable para que su éxito sea completo. Una empresa no puede solamente vender para generar ganancias, sin ocuparse de los valores y los principios éticos, porque la falta de ética empresarial la llevará, tarde o temprano, al fracaso.

La conducta y los valores de los directores de una empresa es un factor muy importante para que se desarrolle un ambiente ético en la misma pues son los directores y principalmente el Director General quien a través de su comportamiento y valores éticos permean en sus empleados y en la organización la cultura ética en la empresa. Por medio de estrategias, apoyadas por los directivos, el personal se sentirá motivado para adoptar actitudes éticamente correctas.

Adicionalmente, en aquellas empresas donde las políticas y procedimientos buscan solamente alcanzar ciertos objetivos económicos, los empleados dejan, con frecuencia, a un lado los principios éticos. Cuando no hay nada más importante que cumplir con las metas comerciales surgen, invariablemente, conflictos internos con el personal, por la falta de identificación, lo que, desde luego, afecta de manera directa el crecimiento y el éxito de la organización. En las empresas donde se respetan los principios éticos, todo el mundo sabe que el logro de sus objetivos no justifica el uso de cualquier medio.

Para crecer y subsistir, las organizaciones necesitan tener la cohesión de ciertos valores y normas que sean compartidos por sus integrantes. Virtudes como la honestidad, la responsabilidad, la lealtad y el respeto, no son sólo valores éticos, sino que tienen un valor económico palpable porque ayudan a la empresa a alcanzar sus objetivos y a que la sociedad tenga más confianza en sus productos o servicios. Este ambiente de confianza favorece también el acceso a los mercados de capital, porque los inversionistas siempre quieren financiar a organizaciones confiables, cuyos dirigentes y colaboradores manden un mensaje de cultura ética en todo lo que hacen.

El autor es el Dr. José Manuel Velderrain Sáenz, presidente de la Comisión de Investigación Fiscal – Bosques del Colegio de Contadores Públicos de México.