Entiende a la gente difícil (más en cuarentena)

Correr y correr en los días que considerábamos normales era una de las actividades preferidas para muchos. Parar todo de repente no es fácil, menos para las personas que aman la rutina y créeme… no son pocos.

Desde hace un par de años, el término tóxico no sólo define a la o las sustancias que literalmente nos pueden causar daño. Hemos normalizado el tener parejas, amigos, compañeros de trabajo e incluso, jefes y superiores “tóxicos”. Todos hemos reconocido a alguien bajo esa descripción o tal vez hemos vivido situaciones con personas así.

Independiente de lo que una persona tóxica puede lograr en su entorno, creo importante señalar que las personas difíciles y las tóxicas pueden tener ciertas características similares, pero a mi parecer no son las mismas. Las personas difíciles pueden ser tóxicas o no, mientras que las tóxicas siempre son difíciles. Las personas difíciles suelen ser complejas en su modo de ver la vida; en sus hábitos y costumbres; mientras que las personas tóxicas son capaces de cambiar sus valores para dañar a alguien.

Una persona tóxica es negativa, pero una difícil puede tener ideas arraigadas con las que vive desde hace tiempo, las cuales al principio podía ser que fueran malas, pero con el tiempo, pudo haber cambiado el panorama. Por ejemplo, cuando se pensaba que la tierra era plana; a la fecha, por muy ilógico que suene, siguen pensándolo, pero ya hay mucha gente que sabe que no es así.

Este tipo de personas es a las que me refiero, aquellas que no son violentas, pero que por sus ideas arraigadas pueden hacer muy difícil la convivencia o el trabajo remoto durante la cuarentena. Considero que es necesario entenderlas, para llegar a acuerdos, respetando siempre su ideología y visión. De esta manera podremos alcanzar igualdad, equidad y solidaridad entre las personas.

Aprender a tratar con gente difícil es fundamental, más cuando tenemos que enfrentarnos al estrés y a los efectos del mismo en nuestra salud y en nuestro rendimiento en general. Porque está comprobado que el cerebro deja de ser productivo si es expuesto a episodios constantes de estrés…¿y qué nos provoca estrés? El trabajo, la pareja e incluso, los hijos.

Por ello, así como no podemos eliminar el estrés de nuestra vida, es recomendable aprender a manejar tus emociones para así, aprender a vivir con las personas difíciles o que tienen ideas distintas a nosotros. Te comparto algunas ideas que he recopilado a lo largo de mi vida y que he encontrado también en internet:

  1. Define cuáles serán tus límites al tratar a la o las personas difíciles. Si tienes que alejarte cuando se acerca, es válido. Las personas que no tienen algo bueno que decir de los demás o de las circunstancias, siempre estarán quejándose y créeme: es lo que menos necesitas.
  2. Si no hay manera de escapar, aclara tus ideas, porque te toca estar por encima de la situación. Tienes que aprender a manejar esa inteligencia emocional de la que todos hablan. Dejando el enojo o las ganas de pelearte con quien te está provocando. Si logra sacarte de tus casillas, ha ganado y tú serás el o la [email protected]
  3. Analiza el por qué cree eso o por qué está haciendo eso. Te sorprenderá que la mayoría de los problemas en las empresas empiezan con la mala comunicación y no con la mala intención de las personas. Sobre-entender y sobre-pensar el motivo por el cual actuó de una u otra forma te dará dolores de cabeza. Deja que fluya la idea, conócela y sólo cuando tengas claro el motivo, habla.
  4. Entiende tus sentimientos. La mayor parte de tiempo que pasamos en conflicto, podríamos evitarlo si aprendemos a conocer las situaciones en donde nos sentimos rebasados, es en ese momento en donde es más sencillo explotar y no ver claro.
  5. Elige tus batallas. No podemos pasarnos la vida peleando o respondiendo todos los ataques que nos dirigen. Tenemos que aprender a luchar de manera inteligente, con argumento, con una persona que sabemos que si no va a entendernos al 100%, al menos va a respetar lo que pensamos.

Finalmente, son nuestras decisiones y la importancia que les demos lo que nos permitirá estar tranquilos o en conflicto durante esta cuarentena. Las personas difíciles tienden a ver los problemas en cualquier situación, pero la verdadera inteligencia emocional se enfoca en encontrar la solución y no en recordar infinitamente el problema.

Como dice Stephen R. Covey, al final el problema radica en cómo vemos los problemas. Yo, personalmente los veo como una gran oportunidad de ser mejor y de encontrar soluciones innovadoras. ¿Y tú… cómo los ves?

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