Emprendimiento online: reto, desafío y confianza

Todos tenemos en mente ser nuestro propio jefe, administrar nuestro tiempo y no ser dependiente de una gran corporación. Hay muchos factores que influyen para poder tomar la decisión de emprender, por lo regular uno piensa que todas las ideas ya están hechas o son demasiado anticuadas para adaptarse a la evolución de la sociedad; sin embargo, por más rústica que parezca la industria siempre hay una pequeña o grandiosa posibilidad de mejorarla con tecnología y disrupción, todo está en el enfoque que te plantees de un inicio.

Al iniciar un proyecto emprendedor lo primero que se nos viene a la mente es el negocio online, las increíbles posibilidades que esto nos brinda y el alcance que podemos llegar a tener, sobre todo rebasar fronteras, lograr la escalabilidad y tener la mina de oro en nuestras manos.

Sin embargo, el internet puede ser un espacio complicado con los emprendedores ansiosos de éxito que quieren aprovechar esta ventana de exposición. Lo cierto es que la mayoría de nuestras actividades se encuentran vinculadas de alguna forma a su uso.

La vida se ha se ha trasladado a lo digital, la evolución social y los nuevos hábitos de consumo nos hacen pensar que ésta es la manera eficaz de comunicar un mensaje, por ello, lo lógico es pensar que el primer lugar donde se desea exponer un emprendimiento sea en este medio e incluso basar la operación a través del mundo web.

Para llegar a este punto se tendrían que sortear algunos retos que si no empleamos el conocimiento adquirido de manera adecuada nos podría llevar al fracaso por muy buena y sustentable que sea nuestra idea. Tomando en cuenta que la primera opción de emprendimiento es web, nos encontramos con el comercio electrónico y con ello viene el primer desafío, generar la confianza necesaria para que ser una entidad creíble y por supuesto tener el tráfico y demanda necesaria de tu producto en una plataforma digital.

Tener un producto atractivo y que el consumidor encuentre una oferta de valor en el mismo es de vital importancia, el internet es un canal que si se emplea para la venta llega a ser demasiado eficiente siempre y cuando lo aprovechemos al máximo. Una de las tesis para emprender es ofrecer un producto/servicio atractivo y único en el mercado, que la oferta de valor sea el diferenciador principal de tu empresa.

Muchas veces no es necesario una nueva idea, solo ajustarla o darle la vuelta para irrumpir en el núcleo, transformarla con tecnología, disrupción y ajustarla a las necesidades actuales de la industria, la clave está en no olvidar tu diferenciador de marca y así lograr que prefieran lo que tu haces.

Llegamos al reto de la confianza, una vez que finalizamos y establecemos el negocio como tal, el siguiente paso es que tus clientes potenciales confíen en ti. Para lograr esto se debe ser lo más transparentes posible, brindar toda la información necesaria y resolver las dudas que se presenten con la operación andando, esto abarca la compra, proceso y entrega. En la práctica aún existe mucha desconfianza pero poco a poco el mercado avanza y la generación millennial son los más inmiscuidos en los procesos del e-commerce, hay que aventurarnos y dejar a un lado los tabús que nos generan las compras en línea. El consejo principal es hacer que tu cliente no se sienta solo e inseguro en ningún momento.

No hay que olvidar la demanda y tráfico en el sitio, tenemos dos o más caminos, el primero y el más fácil es emplear plataformas de comercio electrónico posicionadas, ya que poseen un número interesante de visitas y así podemos aprovechar ese flujo de clientes a nuestro favor y con relativamente poco esfuerzo. El otro es la comercialización de un producto directamente en la página, necesitaríamos emplear campañas de MKT que atraigan al público directamente a nuestro sitio y por supuesto el empleo de redes sociales para darte a conocer cada día más.

Emprender no es fácil pero es una decisión que cambiará tu vida.