Pierde el miedo a emprender, siempre hay alternativa

Enfrentarse al miedo a emprender es una situación más común de lo normal, de hecho, es una de las razones por la que las personas deciden no comenzar.

A todos nos ha pasado por la mente algún plan para iniciar desde un pequeño negocio hasta una compañía mediana o grande. Sobre todo, cuando eres bueno en algo, tus pensamientos te alientan y los que te rodean también.

Definitivamente el miedo es parte de la experiencia al momento de emprender, pero no debes permitirte que se apropie de tus emociones, pensamientos y por supuesto de tus acciones. Existen algunos pasos que minimizan ese temor, la clave está en saber a qué obstáculos te enfrentas y cómo vas a resolverlos.

Quiero emprender, pero ¿qué?

Si ya has decidido qué quieres convertirte en esta lista creciente de emprendedores y tienes definidas las causas por las que deseas hacerlo, estás un paso adelante. Todas son válidas siempre y cuando se manejen adecuadamente. Por ejemplo, si quieres emprender sólo por no convivir con tu jefe o compañeros de trabajo, te enfrentarás al problema de no contar con el empuje y pasión de conseguir algo que realmente quieres.

Existen dos casos particulares al momento de hacer la elección de negocio, el primero y más común es hacer un negocio en el que eres bueno, como poner un restaurante o negocios pequeños como papelerías o reventas de productos.

El segundo modelo es hacer un negocio enfocado a satisfacer y/o mejorar, procesos de la vida diaria. Cuando tu producto llena una necesidad real y actual, el éxito viene en el apellido. Si a este punto le sumas que eres experto en el tema, considéralo como una idea que ya está tomando forma.

Con estos puntos enfocados, es más fácil avanzar, si aún no lo tienes definido, comienza por ellos y verás que el miedo se disipa un poco, esto va por partes, no es posible quitar todo el miedo de una sola vez, es algo que se va trabajando con ideas y acciones.

¿Dejar mi trabajo, combinar actividades?

Si te aterra renunciar para comenzar a emprender, es algo común, una duda fundamentada porque, aunque el trabajo pueda ser rutinario o difícil de manejar, al final te otorga un ingreso estable que ya está destinado y adaptado al modo de vida.

Puedes realizar cualquiera de las dos opciones, combinar la vida laboral estable con el proceso de emprendimiento o dejar el trabajo y comenzar a emprender, pero cada una requiere de ciertas características para que no sea una decisión de impulso.

Si vas a renunciar, te recomiendo que primero tengas definido el negocio con el que vas a comenzar, es necesario que evalúes con sinceridad cuál es el monto total para realizar la inversión.

Otra alternativa es buscar inversionistas interesados en nuevos negocios, pero lo que sí quiero enfatizar, es que la gran mayoría están interesados en empresas que tengan tracción, sean escalables y con un modelo de negocio disruptor y tecnológico.

Si aún no estás seguro de comenzar, existe la posibilidad de emprender mientras mantienes tu empleo actual, pero ten en cuenta ciertas recomendaciones importantes que te encontrarás en el camino.

Mientras combinas actividades deberás organizar y crear metas específicas a cumplir en un tiempo delimitado. No trabajes esperando ahorrar y en algún momento alcanzar el monto que necesitas, si lo haces de esta forma perderás tiempo y enfoque.

A la par, empieza delimitando tu servicio, a quién irá dirigido, quienes son tus potenciales clientes, la competencia y nivel al que te vas a enfrentar, el monto de inversión, ahorro en caso de que necesites más dinero o si los resultados no son los deseados.

Incluso, puedes trabajar y comenzar operaciones los fines de semana, es una excelente opción para organizarte, pero aquí tienes que tener en mente que en algún momento la demanda de tiempo y actividades que requerirá tu negocio será mayor, incluso deberás tomar varios roles a la vez antes de contratar empleados. Si las ganancias están siendo las esperadas, no las gastes, ocúpalas para invertir de nuevo y mejorar o crecer los servicios.

Nadie dijo que fuera fácil, realmente emprender trae consigo riesgos, pero el momento del éxito es invaluable, cumplir un sueño no es algo que se de tan rápidamente, requiere de pasión, compromiso, disciplina y trabajo.

No busques pretextos para comenzar, mejor busca distintos caminos cuando te encuentres con algún obstáculo.